Josete / Recuerdos de chico

josete-cd.jpg Josete 
"Recuerdos de chico"
El Volcán música 2009

La rumba vive buenos momentos, no sólo por el echo de que se editan muchos discos de este estilo de música y aparezcan continuamente nuevos grupos, sino sobre todo por que conviven al mismo tiempo diferentes familias rumberas, me explico. Mientras los históricos, de Lleida, Calle de La Cera, Gracia (solo por nombrar los de Cataluña), han recuperado nombres que hace años acompañaban a gente como Peret y ofrecen propuestas nuevas de calidad, léase Papawa, Cosa Nostra, Ai Ai Ai otros que hace unos años eran promesas (Macaco, Ojos de Brujo) siguen apostando por un mestizaje dónde la rumba tiene su espacio. Y además ahora aparece gente como Josete reivindicando aquella rumba de los 80, que además coincide con un resurgir de nombres históricos como Chichos, vamos un completo.  
José Luís Giralt García nos trae un disco lleno de rumba de los 80 para explicarnos como están las cosas en este principio de siglo en un barrio como Pan Bendito, el barrio madrileño se ha transformado y quien mejor que él para explicar este cambio, él y sus amigos, Juan Manuel Montilla “El Langui” de La Excepción metiendo su voz en la canción que da título al trabajo, Los Delinqüentes tan rumberos como garrapateros, que le han producido el disco y además se han traído para el proyecto algunos de los músicos de La banda del Ratón y otros colegas de Jerez como David Guillen a la trompeta y Pepe Torres al saxo (componentes de Swinverguezas, banda jerezana con potente swing como su nombre indica). Tiene Josete una voz que convence y explica unos recuerdos que convencen, ahora necesita echar a rodar el producto, pasearse por los escenarios para demostrar lo que sabe hacer, rumba que no es poco. Además del tema que inicia el trabajo Papel pal bul y que es fácil que conquiste las emisoras, son posibles candidatos a quedarse paseando por tu cabeza, Me falta el aire, Que me dejen, Recuerdos de chico y si te vas animando dedícale un ratito a la divertida Que no nos paren, un poquito de alegría que ya nos va haciendo falta ¿no? // Candido Querol