Javier Limón / Mujeres de Agua

Mujeres-de-aguaJavier Limón
«Mujeres de Agua»
Universal, 2010.
Hace unos días había empezado a escribir esta crónica, centrándome en las 12 voces que ha escogido Javier Limón
para dar vida a este proyecto, pero una mañana mientras escuchaba este Mujeres de agua, Universal, 2010 decidí darle tiempo y escuchar la música en la que se bañaban estas maravillosas voces. Javier Limón con su guitarra, sus buzukis y esa sensibilidad especial que tiene para conseguir el sonido que a él, como productor le gusta escuchar, ha conseguido un disco con unos matices de calidad y unos detalles que te enamoran cada vez con mas fuerza. Es la guitarra sin duda, la conductora del disco, ahora transformada en el oud del gran Dhafer Youssef o en el buzuki del Mujeres-de-agua-picmismo Javier, es más, hasta el clarinete de Hüsnü Selendirici parece transformarse para homenajear a esas músicas que impregnan todas las playas del Mediterráneo. Aun que no ha podido resistirse Javier Limón y ha incluido en su proyecto a Mariza y su Fadista Louco, como se transforma la guitarra y que cercano se siente ese fado a cualquier música mediterránea, que maravilla. En el otro extremo geográfico la griega Eleftheria Arvanitaki, según Javier, el origen del proyecto, y el grito terrible de Aynur desde su Anatolia con ese Amanecer en Estambul, que abre el disco y que ya deja claro por donde van a ir los tiros. El flamenco con mayúsculas de Carmen Linares, el pasodoble turco de Estrella Morente, que bien lo canta. Las nuevas voces que desde el flamenco se atreven con otras ideas, Sandra Carrasco en esa copla por bulerías, Genara Cortés, La Shica, Montse Cortés, La Susi, Buika que junto a Javier a compuesto una canción isleña, Oro Santo que me ha vuelto a traer a aquella Buika que me atrapó hace unos años, uno de los temas que mas escucho, genial. Yasmin Levy recoge el legado judeo-español, que gran espacio a recuperar. El bajo de Charly Mendes, las percusiones de Ramón Porrina y las cuerdas y teclados de Sonny Pasos ayudan a configurar la universalidad de la propuesta musical. En fin, doce mujeres a escuchar y disfrutar, doce voces enamoradas de una cultura y una manera de transmitir sentimientos y unos músicos que saben en que agua se están bañando. Un disco hecho con pedacitos de playas, pero también de pequeños ambientes interiores donde la emoción nos sobrecoge. CasaLimon  Relacionados  // Candido Querol