Jan Garbarek Group

jan-garbarek-group.jpg Jan Garbarek Group
“Dresden. In concert”
ECM, 2009

Jan Garbarek es un saxofonista noruego que casi podría situarse más allá del bien y del mal. A lo largo de su carrera ha encandilado, sorprendido y avanzado con su peculiar forma de entender el jazz y la música, desde sus fraseos con el saxo tenor y soprano. Ha colaborado con diferentes músicos y con diferentes propuestas y, por supuesto, debería de entrar en la categoría de incalificable, siempre desde una óptica muy europea. Tras trabajos muy de jazz, de flirteos con la música oriental, se introdujo en ámbitos de música contemporánea y sacra destacando sus colaboraciones con The Hilliard Ensemble para la grabación de dos álbumes estremecedores, Officium (1993) y Mnemosyne (1999). En este nuevo trabajo, Garbarek, vuelve a los sonidos más clásicos de su free jazz de la mano de un acompañamiento intachable: Reiner Bruninghaus (teclados), Yuri Daniel (bajo) y Manu Katché (batería).

Dresden es un doble cd en directo que recoge una actuación celebrada en 2007 en la ciudad alemana que da nombre al álbum. Y siendo lo que es, un concierto en directo, el trabajo se convierte a la vez, en una especie de catálogo de la obra creada a lo largo de sus últimos años.

En el desarrollo del doble álbum, los temas se desarrollan para el diálogo de músicos e instrumentos, para el deleite de los oyentes, sucediéndose piezas conocidas como la que abre el disco Paper Nut. En este corte inicial la formación se enzarza en un jazz veloz y brioso donde el saxo es protagonista continuo mostrando agresividad y energía. El solo de batería de este tema y la arquitectura de la pieza conforman un reflejo de lo que posteriormente sucederá en el resto de piezas. Otros temas, como Heitor se vuelven más cálidos y ambientales convirtiéndose en temas ideales para oyentes no demasiado entendidos en la marca Garbarek.

Twelve Moons, a lo largo de sus 10 minutos se vuelve amena y muy melódica con el piano dibujando esencias de jazz clásico. Rondo Amoroso también convence, Tao da paso a un bajo que quiere ser guitarra y Milagre dos peixes se convierte en una absoluta maravilla de ritmo y melodía. Para cerrar, Nu Bein’ muestra los dos minutos finales de silencio musical y el sonoro aplauso de los asistentes al concierto, a modo de auto homenaje, como paso previo a Voy cantando, que con nombre español y ligero recuerdo estilístico a la música peninsular, con cierto aire progresivo, pone el broche de oro. Los aficionados al jazz disfrutarán y los recién llegados pueden descubrir nuevas sonoridades en la forma de tocar el saxo. www.garbarek.com // Antonio Álvarez