Ivo Sans ISC

Pragmata. Underpool records, 2017

El compositor y baterista Ivo Sans saca al mercado su cuarto trabajo como líder y además, cosa inusual en estos tiempos, en formato de doble disco. En el primero con una formación de trío estándar, con Toni Saigi al piano, Marc Cuevas al contrabajo y él mismo a la batería. En el segundo álbum un quinteto de lo más original, dos saxos sopranos, Cesar Joaniquet y Jürg Wickihalder, Toni Saigi y Alvaro Torres en piano y Fender Rhodes y de nuevo Sans en la batería. Todas las composiciones son suyas excepto un par de temas de Monk y un tema de Saigi. Son dos trabajos diferentes pero en ambos discos encontramos un compositor que apuesta por la sencillez poética. Con el trio empieza con un juego que mezcla los bailes de salón de otros siglos (desde los teclados de Saigi) con la fantasía folclórica de Cuevas y lo titula Sancti Petri, sigue un blues precioso, que remonta a Ellington,  y una Chica piscina II que habla de Monk sin haber abandonado el blues. Un Performance collage trabajado desde unas escobillas que dicen mucho sin hacer demasiado ruido, y unas teclas y un bajo que parecen trabajar en espacios sonoros diferentes pero confluyendo en un resultado de lo más interesante, un tema de los que en directo pueden gozar de una libertad creadora infinita. Nada, vamos, pues eso, andando hacia el jaleo y la fiesta. Sarajevo platja, de nuevo frescura y un swing de colores azules y verdes turquesa. Some of me, tensión, Cuevas pinta el tempo aunque parezca que Sans y Saigi tengan prisa, el tiempo es del contrabajo. Lianca, o la guerra, contraste total de un título como este y los sonidos de un precioso bolero, que maravilla. Blue Monk, sólo con tocarlo como estaba ya es genial, pero Saigi demuestra que es un pianista al que hay que seguir de cerca, coge perfectamente el tempo de Monk, pero lo desdibuja o respeta según le interesa, Sans potente y seguro de lo que pretende al versionar. Para cerrar El dia del nom (Toni Saigi) nos vamos muy atrás en el tiempo, homenajeando a pianistas de principios del siglo XX. De momento esta primera parte me ha parecido fabulosa. Vamos con la segunda. Tenemos tres revisiones o versiones de temas del primer disco, Nada, vamos  sigue de fiesta pero con los sonidos del Fender y de los sopranos uno se la imagina más lisérgica. En Lianca, o la guerra el bolero también cuesta más  de imaginarlo, las tropas ahora avanzan o se retiran acompañadas de un compás férreo, solo Sarajevo Platja mantiene la frescura de la versión del trio, el aire socarrón de las primeras películas de Kusturica o las melodías de Mickey Katz se adivinan en estos compases. Los temas nuevos son, Pragmata que da título al disco y que no está lejos de este Sarajevo Platja, Sans dirige desde la pegada segura, los sopranos vuelan libres y el piano acerca todo el sonido al blues, Que maravilla el saxo o los saxos, de los mejores momentos de todo el trabajo.  Bird as a free,  entrada de vientos, siguiendo por dónde nos habíamos quedado en el anterior tema. Aunque cómo anuncia el título, ahora el pájaro es más libre. Otro tema es Roba, de nuevo nos alejamos hasta principios de siglo XX, de echo llevo rato pensando en Henry Threadgill y su Air Lore RCA 1979 (homenajeando a Scott Joplin y a Jelly Roll Morton) cosas mías. Y de repente, interferencia, ¿Qué ha pasado? Viuda de Lauro Clariana la batería de Sans se va por caminos estratosféricos y los vientos y teclados quieren que Sum Ra viva en Méjico. Sigue Jazz, part 1, part 2 un tema de siete minutos dónde la libertad de improvisación llega a cuotas insospechadas, decididamente este segundo disco es muy diferente al primero, es como si Sans se hubiese atrevido a grabar otro tipo de sesiones de trabajo que en un único disco no hubiesen tenido cabida. El siguiente tema es Nuit a Calvados y miedo me da lo que pasará con ese licor tan fuerte en la mente de estos inquietos músicos, pero el piano de Saigi parece reflexionar desde la serenidad, con una eco muy logrado va abriendo el camino a un soprano que trae poesía, un dúo que crea otro de los momentos geniales del disco. Y para terminar  Reflexions de Monk pero cantada a capella por esta cuadrilla de músicos que no sólo saben hacer música sino que además les divierte lo que hacen. Un doble disco de mucha, pero que mucha calidad. Si todavía crees que regalar música por Navidad siempre mola, no pierdas la ocasión. + info | relacionados