Ismael Dueñas

Ismael-Duenas
Ismael Dueñas

“Pianisme Il·lustrat” Jazz Ateu Produccions, 2012

Ismael Dueñas es un pianista de Badalona que aun que lleva tiempo en este mundillo de la música, todavía no es tan reconocido como merece. Esperemos que este humilde artículo sirva para remediarlo. Es un músico que juega con las emociones y cada uno podrá clasificarlo en la cubeta que mejor le plazca. Jazz, contemporánea, pop, música para películas. Yo me dedicaré a escuchar sus temas. Núvols. Una pequeña delicatessen de cuatro minutos, a mi me hace pensar en Satie y también me hace sonreír, no puedo evitarlo. Corrent pel pont del petroli abans que surti el sol. Pues eso, respiración forzada, paso rítmico, escenas que pasan ante unos ojos que saben observar. Y una composición que va creciendo sin prisa, incorporando sutilezas, hasta que el sol invade toda la escena. Una maravilla. Pallasu, otra delicatessen cortita, un globo precioso que se nos quiere escapar de las manos, lo podemos evitar un instante pero al final… Muy cinematográfica. Tothom creu, cambio de tono, misticismo, recogimiento interior, concentración. Esnobismo nunca visto II, volvemos al tres por cuatro para reflexionar sobre cualquier tema, los agudos juguetones, los graves desafiando lo correcto. Espíritu santo (en castellano) reflexiva, un pelín compleja, casi parece que deba tocarse con órgano en una iglesia. Maru, pensament i lluna plena, parece que vamos a viajar hasta el principio del ragtime, pero disimulado entre acordes más clásicos. Una composición con muchas partes diferenciadas, de las que cuando acaban, no te importa volver a escuchar. Melodia maca per la Clara, crea una frase, la repite insistentemente y después se dedica a jugar con ella, lo que haría Matthew Herbert con cristales rotos lo puede hacer Ismael Dueñas, pero mucho más dulce. Encara no sé si et vull, empieza con ruidos extraños, me lo imagino rebuscando en las tripas del piano, madera, metal. La duda le corroe, pero enseguida queda resuelto el dilema, el pop más sesentero y dulce se instala en el tema y se queda hasta el final, perdón, casi, hasta que las tripas del piano vuelven a traer las dudas. Tot rebentat, parece creada para acompañar una letra de amor, pero podemos imaginar la idea sin la letra, ahí está la grandeza de este músico. Temps i diners, enérgica, juguetona, un capricho para divertirse un rato con el instrumento, esas composiciones que dejan patente que solo el piano puede hacer según qué cosas. Camping rag, ahora sí que no hay dudas, Rag cien por cien, durante un minuto, después un silencio que te hace dudar del final, y de repente un blues de aquellos que firmaba James Luther Dickinson. En fin un disco que puedes escuchar días y días y te sorprenderá en cada escucha. + info | relacionados | Candido Querol