Isabel Vinardell & Isabel Laudenbach

Festival Mil.leni. El Molino 19 de abril de 2017

Isabel Vinardell es una cantante y bailarina que participó durante unos años en el proyecto de Cheb Balowski, ahora acompañada de la “rubia” Isabel Laudenbach (que había formado parte de las primeras Migas) están presentando este proyecto tan personal, A solas, Chesapik, 2016. Un disco grabado en espacios muy originales, que sin duda ayudan a configurar un universo único. Un universo que entre las dos  deben trasladar a las diferentes salas por dónde lo van presentando. Un servidor que ya ha escuchado el disco muchas veces y lo ha visto en diferentes espacios, se acercaba a El Molino con la seguridad de asistir a algo conocido pero que seguro que me ofrecería alguna sorpresa. La primera, ver por fin en acción a la bailarina, empezó Isabel Vinardell llenando el escenario con un baile “moruno” que se fue transformando en la canción que da título al disco A solas. La segunda sorpresa vendría más tarde. De momento hicieron la versión que más me gusta L’appuntamento (Roberto Carlos) les gusta recrearse en el tema y cada vez que lo escucho me parece como si estuviese echo para que lo interpretasen ellas, una maravilla como esos acordes que la identifican los mete de tal manera Isabel Laudenbach que siempre te parecen originales. Siguieron con Monotonía (Alfonsina Storni / Isabel Laudenbach) intimismo que crea un ambiente dónde la voz de Vinardell se eleva en una sala dónde hasta el respirar parece pecado. Pero no hay una tensión incómoda, sólo un ambiente de comunión general. Jo que tot ho perdo. Una canción sobre un poema de Montse Fleck (madre de Isabel Vinardell) no sé si a ti te ocurrirá, pero a mí (después de muchos años con mi pareja) esas palabras de “sol ens cal pasar-nos la ma pels cabells” siempre me emociona. Se pasaron a los boleros, Contigo aprendí, que bien trabajan los boleros, uno puede sentir que los respetan y al mismo tiempo los hacen suyos, con ese tempo que cada vez trabajan mejor, con esas ganas de transmitir desde el corazón. Como un eco, es el momento en que Laudenbach de desmelena como guitarrista, juega con sus pedales y su efectos guapos. Al tener una letra muy corta le permite dejarse llevar, creo que es un camino a ampliar. Sigue la guitarrista experimentando, y en Algo contigo se dedica a percutir sobre las cuerdas consiguiendo un efecto muy interesante. Después hicieron un tema venezolano titulado Serenata que no está en el disco, De su admirada Lhasa de Sela, no podía faltar Pa’ llegar a tu lado. Y cuándo ya no esperaba sorpresas, (me parecía suficiente las dos Isabeles dándolo todo) aparece un joven “bailarín” de Hip Hop, Arias Fernández y con una pequeña “luciérnaga” entre las manos danza sobre el tema de Isabel Laudenbach, De mis propios ojos y nos deja a todos con la boca abierta. Fenomenal la manera de adaptar este ciclón de movimientos a la maravillosa composición. Ese “que casualidad que seamos capaces de pestañear a la vez” se transformó en un poema a tres voces, saliendo reforzado en el intento. Genial. Volvieron a los boleros, Adoro, y de nuevo la calma se instaló en la sala, y la voz de Isabel Vinardell, crecía hasta la parte alta de El Molino (que para sorpresa de Isabel también estaba repleto de un público emocionado) recordó que en el auditorio estaba su sobrina que cumplía años y quiso dedicarle el tema familiar por excelencia esas Cançons de bressol que le cantaban su madre y su abuela. Quedaba todavía la preciosa Nana del preso, el poema de José Hierro con música de Laudenbach (con esa tensión guitarreara) que tan bien le sienta a la tragedia. Les costaba despedirse, y al final tuvieron que recurrir a los grandes clásicos, que mejor que el tango y Volver para rematar una noche de pasión inspirada. + info | relacionados