Indian Rezervation Blues and More

indian-rezervation-blues-and-more.jpg Varios Artistas
"Indian Rezervation Blues and More"

Dixiefrog records / Karonte Distribuciones 2009

La imagen del piel roja, del nativo y verdadero americano se ha creado a través de demasiados estereotipos, ya sea en su tierra de origen o en las latitudes donde ha dominado el hombre blanco. Su holocausto tampoco ha sido demasiado conocido y el cine de Hollywood se ha encargado de dibujar otra historia paralela. Al mismo tiempo, qué sabemos de la música de esos pueblos que todavía hoy siguen viviendo en reservas. Seguramente habremos tenido acceso a escasos discos en donde se aprecian los típicos cantos tradicionales, alguna mezcla new age con dulces sonidos de flauta y poca cosa más. Quizás alguno recuerde a un recitador de la talla de John Trudell en el que blues, rock y otros ritmos se fundían con las sonoridades propias del pueblo indio. Pero lo cierto es que no hay mucho que encontrar y por eso estamos de suerte. Dixiefrog Records, un excelente sello dedicado al blues ha tenido la brillante idea de realizar un triple recopilatorio bajo el título de Indian Rezervation Blues and More, y el resultado no puede ser otro que el de sobresaliente. Y lo es por el concepto, por la calidad de los temas e intérpretes elegidos y por ofrecernos la oportunidad de conocer la gran variedad de músicos indios rompiendo clichés.

El nombre de esta magnífica recopilación ya avanza lo que vamos a encontrar. Blues and more. Y así es. Mucho blues, pero también rock eléctrico, folk y country, cantautores, hip hop y, por supuesto, sonidos propios de la tradición indígena. No por esa variedad vayan a pensar que el trabajo queda deslavazado, bien al contrario, su variedad muestra la consistencia propia de una cultura resistente, también variada, que ha evolucionado a lo largo de los años, y teniendo que sobrevivir frente al dominio blanco y su arrinconamiento.

El triple álbum se convierte en un ejemplo de lo que se ha convenido en llamar Americana, la categoría en la que podría enmarcarse todo el género musical norteamericano. El álbum nos ofrece más de tres horas de música, treinta y tres artistas y cuarenta y ocho canciones que pedirán una continua reiteración del play para poder absorber semejante diversidad. Además, cada uno de discos tiene un pequeño documental de aproximadamente unos diez minutos en los que diferentes artistas explican algún detalle sobre su música, su trayectoria o sus experiencias. Y también un extenso libreto con información sobre cada intérprete.

Tratar de destacar a un grupo de los artistas que intervienen, o resumir algo de su música sería una larga labor por lo que es más recomendable invitar a la búsqueda del álbum y al descubrimiento de cada uno de los creadores que en él aparecen. No obstante, podríamos destacar brevemente la participación de Pura Fe, una de las artitas más conocidas, que con Stand up for human pride recrea el War de Edwin Starr que hizo famoso Bruce Springsteen. También aparecen músicos más tradicionales como Keith Secola, con Waling Blues, que atrapa, los cantos indios de Aaron White o Art Napoleon y una Indian list de Alex Jacobs, que sobrecoge por el significado que logra obtener con la simple recitación de las denominaciones indias. Quién desee una música más moderna también la encontrará con el rap de Julian B, que canta en la lengua de los Muskogee, o de Quese IMC, este último en inglés. En cada uno de ellos, sea en el género que sea, se respira un sabor a tradición, a tierra y a la rememoración de un pasado en el que fueron libres y no sentían el vapuleo que ha recibido su cultura. El blues, el country y el rock que han creado juega a la contaminación de géneros, pero no por ello han perdido su identidad de pueblo.

Los que deseen explorar algo más allá del lejano oeste, tienen aquí una joya que brillará durante mucho tiempo. Ojalá sirva de imán para que podamos acercanos a culturas musicales como esta, para apreciar su enorme valía y vigencia. // Antonio Álvarez