Imaxina Sons. 13 Festival de Jazz de Vigo.MARCO.

Albert Cirera, Santiago Quintáns, Julián Elvira.

Albert Cirera. Cirerot. 3 de julio de 2017.
Una entrada importante para un Cirerot (así denomina el músico catalán sus solos de saxo) aunque el concierto fue todo un continuum, me atrevo a fraccionar el bolo para que tu lector puedas imaginar mejor lo que ocurrió en el MARCO (Museo de arte contemporáneo)  en esa primera tarde de improvisadores.
Empezó tapando la salida del aire del saxo tenor con una pieza de metal que ajustaba para impedir salir el sonido. Con un esfuerzo físico brutal Cirera iba arrancando música al tenor tapiado. Después ya sentado (por un momento cuando busco la silla creí que tenía sensación de desmayo) apoyo el saxo en una pierna y como quien bebe sin cesar de un enorme porrón fue haciendo un ejercicio de salida y entrada constante de viento como un circuito cerrado.
Otra parte consistió en trabajar con la boquilla y diferentes posiciones de la boca, la lengua y los dientes era como una lucha cerrada con la boquilla del saxofón. Siguieron otras experiencias con el soprano, con menos posibilidades de investigación pero con resultados cromáticos muy atractivos. Volvió al tenor para quedarse con la boquilla e introducir entre esta y el saxo un añadido de plástico (un círculo cerrado que obligaba al aire a hacer un recorrido más largo y complejo) y de ahí pasó a utilizar apoyos de percusión que se iba gestionando con un vibrador (muy interesante el efecto) un cilindro, una cadena. A los 45 minutos después de comprobar y agradecer que la mayoría del público siguiese en su sitio nos regaló otro detalle con el tenor, acabando de sudar una camiseta que por ella sola demostraba lo que es un bolo de implicación física total. Intentar definir si al principio se acercó a la música tradicional de algún valle de Los Pirineos o en otros momentos intentaba desprenderse de los aprendizajes clásicos no tiene demasiado sentido, Cirerot es un trabajo físico de creación musical, a mí me ocurre como con los libros de algunos clásicos, si estoy muy concentrado me gusta, pero en el momento en que me relajo me da la sensación que me he perdido y ya no le sigo.

Santiago Quintáns. ARQ 4 de julio de 2017
Se trata de un proyecto de investigar música para guitarra con electrónica. Quintáns es un músico nacido en Vigo que desarrolló parte de su carrera en Estados Unidos (con gente como Kenny Wheeler o María Schneider) y desde hace un tiempo reside en Francia. También intentaré estructurar su concierto en diferentes fases. Una primera dónde la guitarra se apoya preferentemente en los pedales, unos cuantos pedales para ir otorgando a la guitarra múltiples combinaciones, había más trabajo con los pies que con las manos. Un segundo tema dónde los accesorios para tocar la guitarra toman el protagonismo, al principio con  una brocha conseguía que la guitarra nos susurrara sus sentimientos, después con una especie de escobillas de los bateristas que iba afilando según necesidad, y más tarde con el trabajo de los slides de plástico o de metacrilato a modo de cejillas.
Una tercera composición introduciendo una especie de clip entre las cuerdas y el cuerpo de la guitarra, dejándolo fijo, como si se tratara de un bloqueo para las cuerdas, y con ese distorsionante iba ejecutando sus estructuras sonoras. Deja de usar la guitarra como instrumento de cuerda y pasa a usarlo como cuerpo al que simplemente balanceándolo o golpeándolo puede extraer gracias a las amplificaciones, novedosos sonidos, para terminar ya en el bis, hace lo más parecido a una canción.

Julián Elvira. Frauta Pronomo y otros tubos inteligentes. 5 de julio de 2017
Elvira es una referencia mundial en flauta experimental, residente en Londres desde hace unos años, sus actuaciones por todo el mundo son una continua experimentación por encontrar sonidos con su famosa flauta pronomo diseñada por él mismo. Fue además un placer viajar por diferentes culturas en un concierto dónde las explicaciones fueron fundamentales para apreciar el valor de la música.
La propuesta de Elvira es acercarse a tres culturas dónde la flauta es un instrumento con mucho peso, Japón, India y Siria, aprender su música in situ para después poder mediante trabajos de compositores occidentales, “adecuar” esa música para su flauta pronomo. Empezó con un tema de monjes japoneses que según explicó Elvira, anteriormente fueron guerreros por lo tanto en su música era fácil advertir ese sonido incisivo, siempre hacia adelante. La respuesta o el complemento occidental lo realiza el mismo Julián Elvira con una composición que titula La casa del arquitecto. Viajamos a la India dónde según Elvira encontramos una música mucho más interior, son músicas del norte de la India, con una paz interior que invita a mirarse hacia adentro de uno. La respuesta occidental es un encargo que Elvira hace al compositor cántabro Jesús Navarro.
Pasa Elvira a presentarnos otra flauta intelixente, un instrumento grandísimo que tenía aparcado detrás de él y que me había llamado la atención antes de comenzar el bolo. Según Elvira era una flauta aumentada exactamente 4’5 veces su tamaño normal. Como él mismo nos advirtió, el flautista (él mismo) no había podido aumentarse 4’5 veces así que no cabía esperar un sonido aumentado en la misma proporción que la flauta sino todo lo contrario. Así pues la originalidad de dicho instrumento es que puede jugar con el sonido interiormente, conseguir un sonido mucho más orgánico. Para el bis vuelve a la Pronomo y nos vuelve a aproximar al Japón, para ofrecernos un tema de los que demuestran cómo se aprende la música en ese país, el maestro ejecuta un “verso” y el alumno lo repite, nos hizo una demostración y volvió a dejar claro que la flauta japonesa es fundamental para entender las posibilidades de dicho instrumento. + info | relacionados Fotografías. Janite

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.