I Simposium Nacional de la Rumba Catalana

rumba.jpg I Simposium Nacional de la Rumba Catalana

Camaradas Rumberos ¡manifestaos!

La Rumba Catalana acaba de dar un gran paso adelante. Se trata de la aprobación del Manifiesto de la Rumba Catalana que tuvo lugar el pasado miércoles 4 de diciembre durante el 1er Simposium Nacional de la Rumba Catalana.

El evento que contó como Presidente de Honor a Peret, se celebró en el Centre Artesà Tradicionàrius del barrio históricamente rumbero de Gràcia de Barcelona. Ideada y promovida por el activista musical Txarly Brown, la finalidad de este importante acto ha sido el de crear una Plataforma de la Rumba Catalana fija que trabaje a favor del único género autóctono nacido en Europa durante el siglo XX. Los objetivos son, entre otros, el de conseguir que se reconozca tanto a la Rumba Catalana como una música Popular y Tradicional catalana, como a sus artistas y protagonistas; hacer posible la creación de La Casa de la Rumba capaz de aglutinar la documentación sobre este género, además de difundirla; asegurar la presencia de esta música en los principales escenarios del país y favorecer la promoción y profesionalización de los artistas emergentes. Con 150 inscritos, el simposium rumbero fue todo un éxito y, entre otros –junto al ya citado Peret- contó con la participación a través de mesas redondas y charlas, de Joan Garriga de la Troba Kung-Fú, el mítico Chacho, Sicus Carbonell de Sabor de Gracia, David Torras y Rafalito Salazar de Ai Ai Ai, Peret Reyes de Papawa, Miquel Rodergas de Meztuca, Rogeli Herrero de Los Manolos y Xavi Ciurans de Gertrudis, además de promotores y profesionales vinculados al género. Con el respaldo del Institut de Cultura y la Regidoria de Joventut del Districte de Gràcia del Ajuntament de Barcelona, este acontecimiento tiene lugar en uno de los momentos más amables vividos en la historia de la Rumba Catalana, es decir, de una oportunidad única para que este estilo musical creado por los gitanos catalanes de finales de la década de 1950 e inicios de 1960, pueda proyectarse a un futuro sin complejos y con la seguridad que le brinda un público cada vez más incondicional del ventilador, las palmas y el buen rollo rumbero. //MariaJo López Vilalta –La Morocha-