Hope Sandoval & The Warm Inventions

hope.jpg Hope Sanvodal & The Warm Inventions
"Through the devil softly"
Nettwerk / Discmedi, 2009

Hope Sandoval dejó la bandera bien alta con aquella banda de paisajes nocturnos y melancólicos llamada  Mazzy Star. Reinó en los noventa con su camisón de sonámbula que susurra para aplacar la furia de los demonios y defenderse de la oscuridad. Su arma de destrucción masiva era una voz cándida y aparentemente inocente, que titilaba temblorosa. El candor de sus encantos vocales apareció inmortalizado en el celuloide en la banda sonora de películas como Belleza robada de Bernardo Bertolucci, o en la televisiva serie House. Además Sandoval se ha ganado el beneplácito de artistas de diferente pelaje como Devendra Banhart, Air o Death In Vegas, con los que ha flirteado en diversas colaboraciones. Poco han cambiado las tornas en el rol de los nuevos escuderos de esta particular desolación que vuelve a protagonizar, ahora llamados The Warm Inventions. Ahí están esas guitarras sedosas y slides, alguna armónica, un cello y un piano que apenas se insinúan bajo las cuerdas vocales de la plañidera estadounidense. Hay atisbos de luz en las penumbras de la habitación, caso de Blanchard, corte con el que abre fuego, o la minimalista There´s a willow. Pero también oscuras pesadillas como las que se dibujan en For the rest of your life, con un inquietante zumbido con el que crepita el cello; o Satellite, donde con un fondo donde rugen el mar y el viento, la voz de Sandoval, manipulada con un filtro, parece una alma en pena que purga sus penas en el espacio exterior. Disco inquietante donde los haya, Throught the devil softly – su segundo largo en solitario – es un perfecto escaparate donde brilla la tristeza. De ahí que Hope Sandoval bien podría pasar por el alter-ego femenino de Leonard Cohen, dada la catadura anímica de su savoir-faire. Relacionados // Miguel Ángel Sánchez Gárate