Henry Threadgill & Vrak Trio.

henry-threadgill.jpg Henry Threadgill & Vrak Trio.
Sala C.A.T. Barcelona
27 de Octubre de 2008

Para un servidor la noticia de que Henry Threadgill finalmente iba  a tocar en Barcelona, era sin duda la noticia del año. Para quien lo desconozca, este músico de Chicago que debe estar rondando los 70 años, aunque nadie lo diría por su aspecto, ya en los años 70 con un trío llamada Air revisó el trabajo de Scott Joplin y Jelly Roll Morton, dejando claro que conocía las bases, después, o bien con su formación mas estable Very very circus, o en proyectos con toda la vanguardia de Chicago, le llevan a  ser elegido en tres ocasiones como mejor compositor del año, es una muestra de su importancia. Que yo recuerde  sólo en una ocasión visitó un festival de jazz de nuestro país, era el de Vitoria y sería por finales de los 90. Por fin un servidor iba a presenciar un concierto del maestro. Traía para su presentación en Barcelona un quinteto, tuba, batería, guitarra, contrabajo y él mismo a la flauta y saxo contralto. Desde un primer momento dejo claro que sólo una discográfica como Arco y flecha puede tenerlo en su catálogo (gracias), música inclasificable, pero con todos los ritmos africanos perfectamente  integrados. Temas envolventes que empiezan con detalles de sonidos mínimos, se elevan hasta convertirse en una potente máquina de fabricar música, y finales detallistas que te devuelven a la realidad. Con este hombre sólo hay dos soluciones, o te quedas fuera de juego (dormido) porque no encuentras melodías donde cogerte, o te sumerges en su investigación sonora y alucinas como un matemático delante de la última teoría cuántica, no hay punto medio. El sonido, magistral, no recuerdo la última vez que una guitarra (la de Liberty Ellman que estuvo genial) se había introducido de tal manera en mi cerebro, Threadgill siempre ha sabido componer para guitarra, recordemos Soung out of my trees Black Saint 1993 (para mí su mejor trabajo como compositor), su compañero Stomu Takeishi desde un bajo (más cercano a un guitarrón mexicano) acabó la noche saltando como un poseso ante el ritmo impuesto por el quinteto, el maestro acabo los dos últimos temas con el saxo y aquella maquinaria indicaba claramente, como Zorn y toda la Knitting Factory han escuchado al maestro de Chicago. Antes de todo esto, abrían el espectáculo los Vrak  trío, toda una sorpresa, creo que seria difícil buscar mejores teloneros para Threadgill, se trata de dos músicos franceses, Ettienne Lecomte a la flauta y Laurent Guitton a la tuba (cargado con ella todo el tiempo y sudando como un poseso)  y el catalán Oriol Roca  a la batería, no solo calentaron motores sino que sirvieron perfectamente de iniciación al posterior rito casi eclesiástico , habrá que estar atentos a esta formación, tienen la misma libertad de que gozaba Threadgill en los 70 y 80 y mira donde ha llegado. // Candido Querol