Guido di Blasi

Jazzsi, 25 de junio del 2018

Unos minutos antes del bolo, hablando con los músicos del cuarteto, Darío Polonara (bandoneón) me comentaba que según en qué lugares de la ciudad este proyecto no acababa de verlo. Necesita que el sonido sea muy bueno. Me pareció un comentario muy pretencioso, al cabo de 10 minutos, había cambiado de opinión y estaba totalmente de acuerdo. Las composiciones de Di Blasi merecen escucharse en un entorno dónde no se pierdan matices en arquitecturas superfluas. Di Blasi al igual que su admirado Diego Schissi o mi admirado Guillermo Klein (por seguir con compositores argentinos) están tomándose muy en serio la música que componen, y los músicos que le acompañan ponen toda su técnica y su estudio, las partituras dominaron la noche, para conseguirlo. Es importante que la sala esté a la altura de las composiciones. En la batería Ramiro Rosa, otro argentino que puedes escuchar tanto en formato más jazzístico como defendiendo esta apuesta de Di Blasi en que el tango se fusiona con naturalidad con el jazz e incluso con el rock. En el contrabajo traían a Aleix Olivares, que no estaba en la grabación pero estuvo totalmente integrado e incluso destacando en los momentos en que la música del cuarteto lo permite, que no son muchos. Durante muchos momentos la guitarra y el bandoneón se elevan como solistas mientras que la sección rítmica ejerce de soporte rítmico con no demasiadas florituras. En otros temas es la guitarra de Di Blasi el único solista, mientras que el trio se convierte en un trio base de jazz, dónde no es difícil imaginarse el bandoneón de Polonara substituyendo a un piano subrayador de emociones pero contenido en sus privilegios. Y por supuesto hubo momentos en que a pesar de  las partituras, uno no puede dejar de admirar a cualquiera de los cuatro músicos en su trabajo individual, sacando lo mejor de su instrumento para beneficio del grupo. Repasaron su disco, recién editado, New Tango Project, Fresh Sound Records, 2017 pero también presentaron temas nuevos, De otro modo, New Year y Asustango en una primera parte. Descansaron 10 minutos y volvieron con otra novedad, Para la lluvia, repasaron Tango Final (este del disco)  siguieron con un Insistente en que Guido Di Blasi explicó que se lo dedicaba a él mismo y su insistencia. Y es verdad, cuándo este hombre toca la guitarra, al principio da la sensación que está metiendo demasiadas notas, pero después un servidor llega a la conclusión que está insistiendo en encontrar esa música que quiere transmitir y esa búsqueda, que algunas veces puede parecer exhaustiva, no lo es en absoluto, simplemente es que le gusta buscar con insistencia. Estuvo Di Blasi feliz de tocar en una sala pequeña pero con un buen público y aprovechó para estar cercano y explicar muchos de los “secretillos” de las letras de sus composiciones, 10 días sin Luz por su hija Luz, y no por la hidroeléctrica de turno. A Polo 11 por su compañero Dario Polonara. O el rebuscado ZerepinaD Dani Perez al revés, en homenaje a su paisano también guitarrista. Tema con el que cerraron la noche. Una composición que permitió libertad para que los dos músicos además de mostrar las posibilidades cómo solistas exploraran el dúo como formato clásico del tango pero con la libertad del jazz. + info | relacionados