Guadi Galego

GUadiGalegoCD
Guadi Galego

“Lúas de outubro e agosto”, Fol Musica,
2014

 

Guadi Galego nos presenta su segundo disco en solitario, Lúas de outubro e agosto, un trabajo en el que la cantante quiere introducir un cambio en su estilo, hacia el pop, que, según ella, entra dentro de un proceso natural, aunque no lo considere como un paso definitivo y sin retorno.

Nosotros conocíamos Guadi Galego desde sus tiempos de gaitera y cantante de Berrogüetto, el grupo de música folk que se fundó en los años 90, y que, después de 18 años de vida, se ha disuelto en 2014. También, y especialmente, en el magnífico grupo Nordestin@s, que se despidió del público en 2011, después de haber creado con la presencia, además de la suya, del piano de Abe Rábade, y la voz de Ugia Pedreira, uno de los proyectos más interesantes de la música en general, no solo de la gallega. Dos voces empastadas con el contrapunto de un piano jazzístico que creaba una atmosfera envolvente. Recuperad, como muestra, el tema de Nordestin@s, Ari,ari, y entenderéis lo que quiero decir. También la habíamos oído en Espido y aCadCanto. Así hasta llegar a Benzón (2009), su primer disco en solitario; un disco donde mezclaba folclore, jazz y algo de pop, con instrumentos mayoritariamente acústicos. Un disco con muchísimos colaboradores, entre otros sus antiguos compañeros, el magnífico Abe Rábade, y Ugia Pedreira; o la fantástica, y omnipresente en casi todos los proyectos interesantes de su país, Uxía. Un disco que ella nunca quiso cantar en directo, como tal. Un disco que ella definía como: “Conceptual y totalmente acústico. Mucha armonía, muchos detalles… No es un disco de primera escucha”.

Tras él, llega Lúas de outubro e agosto. Un giro total en su música. “En gallego puedes hacer lo que quieras. Una lengua nunca limita, lo que limita es la gente, es igual de fácil que hacerlo en inglés, castellano o swahili” explicaba ella al comentar su nueva decisión de hacer un disco de estética pop, alejado, no separado totalmente, de sus otros trabajos. Un disco que, simplemente, le apetecía hacer: “Cuando llevas tanto tiempo en la música te apetece hacer cosas distintas, o no. Pero para mí ésta era una asignatura que yo tenía pendiente“, explicaba en una entrevista.

El disco lo forman diez temas, siete de ellos de su autoría, configurando:”Un canto de amor a la mujer y a la libertad“, dice. Temas como la maternidad, esa maternidad que ella ve como incompatible para la vida laboral que se le exige a la mujer, que ha de ser, como explica en su tema Matriarcas, la mejor: la mejor madre, la mejor trabajadora, la que mejor administre su tiempo, para que le cunda para todo… Una mujer que, como canta en su canción, ha de ser una matriarca, porque, dice: El matriarcado vive en nosotros, mujeres y hombres por igual“.

Un trabajo que, al igual que el anterior en solitario, Benzón, se ha de escuchar varias veces y con detenimiento, para descubrir todo ese potencial que lleva dentro, de la mano de su productor, el multi instrumentista Pachi García Alis que la ha rodeado de unos sonidos diferentes a los que nos tenía acostumbrados la artista. Todo ello con la ayuda de la guitarra eléctrica de Karlos Abal, autor de uno de los temas, el acordeón de Santi Cibeiro y el clarinete de Pablo Pascual.

Un disco que es un canto al amor, a la mujer y la libertad, con un título cercano a su vida, pues es un homenaje a sus dos hijos, Tiago y Carme, que son fruto de esas dos lunas llenas a las que alude. Una compositora que cuando habla de sus temas dice: Es mi forma de escribir y de ver la vida. Nunca pienso lo que voy a hacer o escribir, es lo que me pasa es este momento“. Lo que conforma un trabajo plagado de emociones y sentimientos, tanto en los siete temas suyos, como en los tres que han compuesto para ella, Pachi García Alis, Chea de vida; Karlos Abal, Norte do norte; y Claudio Arangude (Kevi), O muro. Unos temas, los diez, con una coherencia compositiva y de contenido, totales; “El nexo soy yo” dice la artista al referirse a esta conjunción.


A nosotros, este nuevo trabajo de Guadi Galego nos ha sorprendido totalmente, al apartarse de una forma evidente de la Guadi Galego que conocíamos. Un ejercicio de libertad que nos ha cogido con el paso cambiado. Un disco que hemos escuchado muchas veces y que, cada vez que lo volvemos a escuchar, nos reconcilia más con esa nueva faceta que ella, porque sí, con absoluta libertad ha escogido. Supongo que cuando nos vayamos reponiendo de la sorpresa iremos disfrutando de este trabajo que, eso sí, mantiene un nivel de calidad indiscutible, incluida la cuidada presentación de caratulas y libreto, y, por supuesto, las magníficas interpretaciones de Guadi Galego.+ Info | Federico Francesch | DESAFINADO RADIO