Goran Bregović Big Balkan Party

GoranBregovic JardinsPedralbes
Festival Jardins de Pedralbes
Jardins de Pedralbes, Barcelona. 13 de junio de 2015

No querría parecer pretencioso, pero he tenido la suerte de ver a Goran Bregovic más de una docena de veces, y todas ellas han acabado, siempre, siempre, siempre, con todo el público de pie y bailando, y eso independientemente del teatro, auditorio o festival donde haya tocado. Y en este amplio escenario a pie del Palacio de Pedralbes y repleto de unos muy bien cuidados jardines, no fue menos.
En esta ocasión vino con la “Big Band” y en una gira de título “Big Balkan Party”, o sea que ya venía “amenazado”. Casi a la hora estipulada salió él a escena con su habitual e inmaculado traje blanco y armado de su guitarra. Entonó los primeros acordes del precioso Lullaby y aparecieron entonces las cuatro cuerdas de su orquesta, más un clarinete. En seguida se incorporó su director Muharem Redzepi, todo de negro y tocando el goc (tambor tradicional), junto a cuatro vientos más, que salieron desde atrás de la platea y tocando entre público. Asimismo las dos habituales voces búlgaras, las hermanas Lyudmila y Daniela Radkova. Pero esa serenidad inicial fue totalmente aparente, porque el segundo tema fue el bailable y contagioso, musicablemente hablando, Balkaneros. Eso ya empezó a poner nerviosos a los acomodadores que veían como el público se levantaba de sus sillas “peligrosamente” para bailar. Afortunadamente para ellos se hizo la calma porque apareció el coro de seis voces masculinas, que completaron la banda. Todos juntos interpretaron la dramática La Nuit de St Barthelémey y la sentida Dreams, dos temas corales donde esas voces, junto a las femeninas, se interrelacionaron brillantemente. Después Goran hizo las presentaciones indicando que iban a tocar temas antiguos y nuevos. Y es que se anuncia para finales de año un flamante nuevo disco de título Three letters from Sarajevo. Sea como fuere sonó Natura, un tema que ya viene tocando hace tiempo, pero que aún no ha grabado y que empezó de manera lenta, aunque tuvo un final dinámico.
Y parece que Goran cada vez más ha ido depurando su setlist y agrupa sabiamente una serie de temas más sugerentes y calmados, que después une a otros más vibrantes y alocados. Así que a ese final de Natura le siguió un paquete festivo con So Nevo Si, Presidente, Bijav y otro tema no grabado, pero también habitual de sus conciertos el Mik Miik. De nuevo parte del público no aguantó en su silla y los laterales y la parte trasera de la platea se llenaba de gente bailando.
Aunque con Bajuski (otro tema sin grabar) y el precioso Aven Ivenda, hizo que todo el mundo volviera a su sitio. Pero solo fue un ligero descanso. Maki Maki, Be That Man y Quantum Utopia (estos dos últimos compuestos a medias con Eugene de Gogol Bordello) volvió a revolucionar al personal.
Relajación con el envolvente Ausencia que Goran dedicó a Cesaria Evora y vuelta a la acción con el Ciribiribela Ciribiribela y el explosivo Gas Gas. Además, por si fueran poco animados, los empalmó con el divertido y clásico Ya Ya (Ringe Ringe Raja) y el alocado Truckers’ Song. Ahí empezó la recta final con la épica y coral Death, la conmovedora Ederlezi y la inmensa Mesecina. Y todo acabó con esa joya lenta llamada In the Death Car y con Goran haciéndonos cantar con él, mientras toda la banda se iba retirando. Aunque fue el falso final, claro. La locura total llegó con el paquete formado por el Hopa Cupa, el Caje Sukarije, el Yeremia y los irresistibles Bela Ciao y Kalasnjikov y con Goran gritando eso de “si no te vuelves loco con está música es que no eres normal”. A estas alturas todo el mundo estaba de pie y bailando. Las sillas solo molestaban. La despedida real fue con el sugerente The Belly Button of the World.
Goran sabe muy bien que su personal mezcla de canciones tradicionales y música balcánica contemporánea es incontestable y en directo funciona a las mil maravillas. Solo esperamos que el año próximo nos vuelva a visitar, ya lo echamos de menos. +Info | Relacionados | Miguel Amorós.