Gloria Gaynor

Gloria Gaynor
Festival del Mil.leni
Barcelona, Palau de la Música

27 de diciembre de 2007

En plena vorágine navideña llegó Gloria Gaynor a Barcelona, acompañada por la estupenda Rens Newland Band, que en la intro nos ofreció las primeras gotas de beat y funky y que acompañó a la cantante estadounidense en este concierto basado en sus grandes éxitos. Era difícil que la diva defraudara a sus seguidores, ya todos estaban rendidos con su sola presencia en el escenario, pero además, los presentes constataron la profesionalidad, el carisma y la magia de una voz que ha ido cambiando del funky al soul y al rithm and blues, pero que sigue conservando su fuerza y su genio. Muy bien vestida además por tres coristas y el trío de vientos (saxo tenor, trompeta y trombón) de la banda, caldeó la platea con Can´t take my eyes off you y Never can say goodbye, aunque en algunos momentos hubiera necesitado una pizca más de protagonismo vocal, supo mantener el ritmo y agradó a un público variopinto y con muchas ganas de fiesta. Una voz sin el desgarro y la osadía de antaño, pero que con el paso del tiempo ha sabido también encontrar el equilibrio entre la energía y nuevos armónicos, aprovechando las tesituras más graves para acariciar con sonidos redondos y aterciopelados, con algún espejismo de Big Mama Thornton, Etta James o cualquier otra gran dama del jazz y del soul. Llegó Every breath you take, tras un breve repaso por su discografía más reciente y de nuevo el público se lanzó a corear, aplaudir y bailar en los pasillos, transportados por himnos como I am what I am o Reach out, intercalados con alguna balada, como Killing me softly “robada” a Roberta Flack,  pero sin perder el ritmo disco que todos esperaban. Es de agradecer su esfuerzo por comunicarse con el público en un español bastante decente, aprovechando You´ll be mine para introducirnos ligeramente en el gospel y con la invitación a escuchar con los corazones si no se entienden las palabras. Por supuesto, la apoteosis llegó con I will survive, un himno destrozado por los remakes discotequeros, pero que la señora Gaynor interpretó con la fuerza, el dramatismo y el respeto que 30 años de éxito deben a un tema al que le sobran los coros de verbena, porque se mantiene en pie a pesar del tiempo. Son necesarios muchos años de carrera para poder ofrecer un repertorio de éxitos como el que pudimos disfrutar este día y que obligó a la cantante a un segundo bis, por supuesto con su tema bandera, con todo el mundo puesto en pie, todos con ganas de vivir, de sobrevivir. // Mónica Rubio