Gitanidad

Gitanidad
Sergio Rodríguez

“Gitanidad”
Editorial Kairós, 2011

Transformar una tesis doctoral en un ensayo no es una tarea fácil. Y enfrentarse con este libro, repleto de las obligadas citas y referencias utilizadas por el autor en su trabajo universitario (Romipen: aproximación a la identidad de las personas de cultura gitana, 2009), lo confirma. Eso sí, la lectura pausada de estas densas y contundentes páginas ofrece un premio final: descubrir la citada romipen, la esencia que impregna la vida de las gentes que forman, desde su diversidad y sus coincidencias, el pueblo gitano. No es la primera ocasión que Gitanidad-picSergio Rodríguez se acerca al mundo gitano: con anterioridad publicó Apuntes de pastoral gitana (Central Catequística Salesiana, 2007) y El pueblo gitano, manual para periodistas (Unión Romaní, 1998), además de colaborar con distintas asociaciones gitanas. Todos estos precedentes otorgan una base más que sólida a su discurso, que se inicia con un punto de partida muy claro (“los gitanos son una porción de Oriente en Occidente”) que, tal vez para nosotros, acostumbrados a proyectos musicales compartidos por gitanos indios y flamencos, no resulte tan novedoso. Pero el libro es de gran utilidad para acercarnos a la visión que del mundo tienen los gitanos, más allá de sus sus comportamientos más costumbristas, pues aborda temas como la dimensión social del lenguaje entre los gitanos (“el uso […] que hacen […] no es sino una forma de expresar la gitanidad a través del idioma”, pág. 183), las normas morales (“lo que hacen […] es establecer unos principios a los que atenerse si se quiere vivir como gitano”, pág. 258), el papel del arte (“reservar la versión auténtica para el ámbito comunitario y mostrar la versión adulterada para el no comunitario”, pág. 284) o la importancia de la religión (“pese a la diversidad de tradiciones religiosas en las que los gitanos viven su fe, la religión es tan importante en la cultura gitana que está considerada como una cultura eminentemente religiosa”, pág. 321), por citar cuatro ejemplos. Con estos y muchos otros elementos, Rodríguez consigue destilar la romipen, esa particular perspectiva vital desarrollada por el pueblo gitano, que a menudo nos desconcierta y que, por este motivo, genera entre nosotros fascinación y rechazo al mismo tiempo. // www.editorialkairos.com | Relacionados | Jordi Urpi