Giovanni Hidalgo & Horacio Hernández

giovanni.jpg Giovanni Hidalgo & Horacio “El Negro” Hernández
Festival Internacional de Percussió de Catalunya
Sala Oriol Martorell – L’Auditori.
Barcelona 7
de febrero de 2009

Solo nombrar algunos de los músicos de calidad con los que han tocado individualmente estos dos verdaderos monstruos del mundo de la percusión, daría para llenar paginas enteras. Vayan aquí algunos por si alguien se queda con ganas: Santana, Chick Corea, Dizzy Gillespie, Michel Camilo, Paquito D’Rivera, Steve Winwood, Roy Hargrove, Eddie Palmieri, Richard Bona, Mickey Hart, Changuito, etc etc. Además cada uno de ellos lidera su propio proyecto musical, así que una reunión de estos dos “fuera de serie” era una cita ineludible para cualquier amante de la buena música. Hay que comentar que este tipo de trabajo a dúo no era la primera vez que lo hacían, ellos tienen un recomendable DVD titulado Traveling Through Time (Warner, 2004) (de hecho ese era el subtitulo de su concierto) donde además de poderles ver en acción, explican sus técnicas para tocar. Pero vayamos a su actuación. Antes de empezar la misma, el escenario mostraba dos sets pegados uno al otro. El de Giovanni con cuatro congas, dos timbales y dos bongos y el de Horacio con una batería muy completa pero sin excesiva parafernalia. Entraron a escena y la ovación fue bien larga, se notaba que allí había mucho amante de la percusión. Se lanzaron en tromba y empezó la borrachera de beats. Son actualmente dos de los percusionistas latinos más innovadores y era de prever que su actuación estuviera encaminada a gustar a los especialistas, quiere decir esto que para el que fue esperando escuchar “canciones”, pudo quedarse algo confundido, porque aquello era puro ritmo vital y aparentemente sin patrones. Aunque simplemente verlos en acción es todo un espectáculo. A veces era Horacio el que mantenía el ritmo y Giovanni (increíble su rapidez con las congas y los timbales) era quien hacía el solo o viceversa. También hubo ocasión para que cada uno se quedara con la audiencia a solas y se explayara. A cada final de canción, se salían de su set de instrumentos y se abrazaban cariñosamente, demostrando el respeto y la satisfacción que cada uno sentía simplemente por estar ahí. Justamente Horacio, en uno de los intermedios, no tuvo reparos en comentar que para él era un privilegio tocar con el que era su ídolo. Y hubo de todo. Desde una irreconocible versión de una canción de Bob Marley, al Oye Como Va de Tito Puente, que como dijo Giovanni, los dos habían tenido ocasión de tocarla con su autor. En total una hora y media de un concierto quizá poco melódico, pero increíblemente dinámico. Para los percusionistas fue un lujo ver tocar a estos dos virtuosos, quizá para el menos avezado resultó demasiado complejo o monótono, pero amigos, era un concierto dentro del Festival Internacional de Percussió y allí estaban dos de los mejores percusionistas del mundo. // Miguel Amorós.