Fundación Tony Manero

pandilleros-ftm.jpg Fundación Tony Manero
“Pandilleros”
Warner Music Spain / Music Bus 2009

La Fundación Tony Manero vuelve a la carga con un disco que pretende romper tendencias y estereotipos. El grupo barcelonés, cansado de su encasillamiento en la música de baile y el funk más clásico, apuesta ahora por desarrollar la banda sonora de una película musical inexistente. Confeccionado con la estructura clásica de actos y escenas, el grupo parece querer experimentar en forma y contenido. En la forma, por atreverse a crear el guión literario y musical de una historia muy próxima a los barrios populares que sus protagonistas conocen. Y en contenido, por crear una música que en buena parte se diferencia de lo anteriormente escuchado. Para dar forma a este álbum, los Manero parecen haber querido homenajear a las bandas sonoras de los años 70, a los grandes musicales y a las películas sociales que marcaron una época, como por ejemplo, Perros Callejeros, West Side Story o The Warriors o el cine Blaxpotation. En lo músical, Lalo Schifrin, Quincy Jones, Curtis Mayfield, el sonido Motown y hasta el mismo Ennio Morricone, al lado de sonidos soul, funky e incluso rumba conforman la suma de estilos y referencias, todo lo necesario para tratar de crear la música de una etapa histórica muy dura para los habitantes de la periferia barcelonesa de los años 80. La historia de Pandilleros nace de la calle, de las experiencias de sus miembros y del conocimiento de una época en la memoria de San Genís dels Agudells, barrio barcelonés que en la historia musical de la Fundación adopta el nombre de Sanjatan., aunque podría haber sido cualquier otro lugar, como Sant Adrià, Santa Coloma o l’Hospitalet, o de cualquier lugar de una gran ciudad.
El melodrama sonoro lo constituye la típica historia de amor entre chico y chica, la aparición de los problemas con la presencia de los malos del lugar, y como los buenos muy buenos deben sufrir y superarse hasta conseguir la redención.
El álbum viene acompañado de toda la información textual para seguir la historia, e incluso de un cómic que pone imágenes a lo que explican las canciones. También destaca en el trabajo, que los Manero se han puesto las pilas para dar forma a una creación en donde las partes instrumentales parecen ocupar más espacio y más protagonismo que las letras.
Con un contenido más social, con menos hedonismo, y ganas de reconstruirse, la Fundación Tony Manero nos ofrece un disco que gustará a todos aquellos amantes de los estilos musicales que el grupo logra fusionar. Aunque las letras pueden llegar a ser un poco pueriles, musicalmente el disco parece sostenerse en la riqueza de la mezcla. Cabe decir que en La noche de la ganga, participa el rapero Tote King. www.fundaciontonymanero.com. // Antonio Álvarez