FESTIVAL MÚSICAS DO MUNDO, SINES 2018

FESTIVAL MÚSICAS DO MUNDO 2018
Sines, Portugal. Del 25 al 28 de Julio de 2018

La previa que realizáramos hace unas semanas sobre el Festival Músicas do Mundo de Sines la empezábamos expresando la idea de que el lema “música con espíritu de aventura” ya dejaba ver cómo es este encuentro musical. Y que la comenzáramos así no era ni una casualidad ni una obviedad. Sines tiene, probablemente, uno de los festivales de world music más completos de los que existen en toda Europa. Y me atrevería a decir que del mundo. Pocas citas tienen una duración tan amplia, con tanta variedad en los estilos musicales, y con gran cantidad de bandas y músicos que están en pleno apogeo mediático.

Nuestra visita al FMM 2018 ha sido un cúmulo de sensaciones y experiencias maravillosas que, no por ya sabidas y disfrutadas años atrás, nos han vuelto a sorprender. Este festival es diferente. El público es diferente. El trato en él es diferente. Te cuidan diferente. Y se trabaja diferente. Y no sólo a la prensa cuidan y tratan diferente, sino también al espectador, que al fin y al cabo es a quién va dirigido un evento de estas características. Nuestra llegada se produjo el miércoles 25 de julio y teníamos por delante cuatro días intensísimos de músicas, con un total de veintiséis conciertos, justo la mitad de todo el festival, que en sus diez días acumulaba cincuenta y dos actuaciones repartidas por sus dos localizaciones: Porto Covo y Sines. Destacar un concierto sobre los demás nos parece tan difícil como innecesario, puesto que cada banda, cada grupo, cada artista, aporta una maravillosa esencia que hace que todo lo demás sea mejor. Si te ha gustado el grupo anterior, eso hará que el que viene después lo disfrutes mucho más, y con una sonrisa de oreja a oreja. Si te gustó el día de ayer, el de hoy lo vas a gozar mucho más. Y ésta ha sido la tónica general de todos los días. Porque además a los que nos gustan las músicas del mundo, a los que tenemos los oídos y las mentes abiertas a estas músicas, disfrutamos mucho más que aquellas personas a los que sólo les gusta el pop, a las que sólo les gusta el punk, a las que sólo les gusta el rock, a las que sólo les gusta el blues… porque a nosotros nos gusta el pop (en este caso el de los sudaneses Alsarah & The Nubatones), nos gusta el punk más duro (el de Scúru Fitchádu), nos gusta el rock (de Cordel do Fogo Encantado, desde Brasil), nos gusta el blues (con las guitarras del desierto de Imarhan), nos gusta el jazz (con los estadounidenses Moon Hooch), nos gusta la psicodelia (de la mano de Pekko Käpi de Finlandia), nos gusta la electrónica (con Ammar 808 o Markus & Shahzad) y nos gustan las músicas latinas (con Carmelo Torres y su Cumbia Sabanera). Nos gustan todas las músicas que tienen cabida en una sola denominación: músicas del mundo.
ALSARAH & THE NUBATONES
Fotografía: ALEJANDRO LÓPEZ GARCÍA

Viendo la programación, a primera vista pensábamos que nuestra primera fecha, la del miércoles, sería para nosotros la más completa, la jornada que más íbamos a disfrutar, puesto que tocaban Alsarah & The Nubatones, Duoud y quizás el grupo que más ganas teníamos de ver de todos, Ammar 808. Pero al final saboreamos todos los días por igual, descubriendo nuevos grupos y dejándonos seducir por cada nota de cada artista. Así pues en general destacamos el poder del pop cadencioso de los sudaneses Alsarah & The Nubatones; o las músicas electrónicas de los brasileños BaianaSystem (a pesar de la mala iluminación del escenario durante su actuación, que no favorecía para nada la labor de nuestro fotógrafo Alejandro López), del dúo de oudes Duoud, las electrónicas del Magreb de Ammar 808 (con un Mehdi Nassouli apoteósico) y por supuesto la electrónica de Markus & Shahzad (con esa historia de encuentros inverosímiles entre un paquistaní y un francés, primero por redes sociales y ya después en persona, para dar forma a una propuesta que se nos antoja interesantísima. De hecho, para nosotros ha sido el gran descubrimiento de esta vigésima edición del FMM. Nos recuerdan a las fusiones que hicieron en su día, aunque con sus claras diferencias, los ingleses Massive Attack o Asian Dun Foundation de temas del “Elvis Presley de Paquistán”, Nusrat Fateh Ali Khan. Electrónica y qawwali se dan la mano para hacer vibrar al público que no paró de bailar ni un segundo). Otros de los artistas de los que esperábamos mucho y no nos defraudaron fueron el acordeonista Kimmo Pohjonen (cuyo concierto fue una mezcla de psicodelia futurista y virtuosismo y que estuvo magistralmente acompañado por sus hijas a la batería y guitarras y secuenciadores); el koohmei de Huun Huur Tu (fascinante y evocadora propuesta que te transporta a la tundra siberiana con esos cantos ancestrales, no aptos para todos los oídos); el ethiojazz de Gili Yalo (que le aporta a este género la frescura de mezclarlo con funk o soul); Oliver Mtukudzi & The Black Spirits (música africana en todo su esplendor); e Imarhan (que nos deleitaron con las guitarras del desierto del pueblo tuareg, al que le añaden brotes de funk para distanciarse un poco de otras propuesta similares como Tinariwen, Tisdass o Tamikrest, por citar algunas). Nos sorprendieron muchísimo los mozambiqueños Timbila Muzimba (y su enérgica propuesta de músicas africanas con el balafón como instrumento estrella); Opal Ocean (que liaron la mundial con solo dos guitarras españolas, homenaje y mención incluida a los virtuosos guitarristas del grupo Rodrigo y Gabriela, quizás fuente de inspiración de estos australianos); y los brasileños de Cordel do Fogo Encantado (con una propuesta muy interesante en la que mezclan rock brasileño con poemas recitados por su cantante Lirinha). Nos gustaron Maravillas de Malí (con sorpresa incluida al invitar al escenario al legendario músico guineano Mory Kante, al que lo vimos en plena); Yasmine Hamdam (y su psicodelia desde el Líbano, con una banda en la que destacaba su guitarrista, al más puro estilo Hendrix); o la fuerza del funaná de los caboverdianos Bulimundo.
TIMBILA MUZIMBA
Forografía: ALEJANDRO LÓPEZ GARCÍA

También nos gustó la tremenda propuesta de Scúru Fitchádu (mezclando funaná con punk rock y altas dosis de una electrónica muy dura, propuesta ésta que no dejó indiferente, y que tuvo sus detractores, aunque pocos, que no entendían nada de lo que estaba sucediendo en el escenario). Nos dejó un buen sabor de boca el proyecto Havana Meets Kingston (aunque creemos que todavía no está bien conjuntados, que les falta algo de rodaje, a pesar de los grandes artistas que lo componen, pero sentimos que cada uno iba por su lado en los temas y se les notaba falta de coordinación de unos con otros… iba Cuba por un lado y Jamaica por otro). Chassol fue la gran decepción puesto que esperábamos más. Y el cierre con Cero39 nos apasionó (entre otras cosas porque supieron hacer que nos olvidáramos de la cancelación del concierto de Inner Circle, banda ésta la de Jamaica que era de las marcadas para no perderse en esta edición. El único punto negativo a la actuación de Cero39 es que tienen algunos temas en el que se acercan en demasía al reguetón, música a la que no le profesamos admiración alguna). Y así fueron volando estos cuatro días de músicas impresionantes, casi doce horas por día, en lo que ha sido una edición absolutamente fascinante.

La edición de 2019 ha echado a andar, y nosotros con ella. Prometemos volver a repetir el año que viene. Ya estamos contando los días. FMM Sines 2019… allí nos vemos!

Texto y fotografías: Manuel Castilla Díaz & Alejandro López García | Info |Alejandro López García – La Vuelta al Mundo en 80 Músicas & Fotografía Musical

OLIVER MTUKUDZI & THE BLACK SPIRITS

AMMAR 808

GUY ONE

SCÚRU FITCHÁDU

OPAL OCEAN

GILI YALO

HAVANA MEETS KINGSTON

SONS OF KEMET

PEKKO KÄPPI & K:H:H:L

KIMMO POHJONEN ‘SKIN’

CER039