Festival Internacional de Música Pau Casals

pau-casals Festival Internacional de Música Pau Casals
El Vendrell (Tarragona)
Julio – Agosto, 2009

El Vendrell siempre estará en deuda con Pau Casals. Las playas que bautizara la bendición de Sant Salvador fueron también la cuna del famoso chelista catalán, quien volvió de su éxodo al final de su vida con la intención de morir en paz mirando el mar que de niño le arrulló el sueño. Sin embargo, el enrarecido clima político –gris ceniciento y de horizonte plomizo– le sumió en la depresión y se marchó al cabo de poco tiempo enfermo de desilusión. Pero tanta era la nostalgia de su tierra que escogió por exilio una capital con reminiscencias natales. Así, San Juan de Puerto Rico le devolvería el recuerdo de ese otro patrón marinero que protegía desde una ermita vecina la playa en la que tantas veces se adormeció. En homenaje al músico, el ayuntamiento local organiza desde 1980 un ciclo de conciertos que va ganando reputación  año tras año.
En la presente edición, los autores más programados serán Haydn, Albéniz y por supuesto Bach, compositor de obligada referencia para hablar de Casals (por descontado, no faltará algún guiño a El cant dels ocells…). Para rendir cuentas con quien da nombre al evento, la extensa lista de chelistas invitados se abre ni más ni menos que con un dúo –Schmidt & Maintz– y prosigue con otros solistas de reconocido prestigio: Wen-Sinn Yang, Jakub Tulman, István Várdai y Pavel Gomziakov acompañando a la mismísima Maria Joao Pires al piano. Con un elenco compuesto por varias orquestas de mérito –la joven Camerata XXI, la Nacional Checa, la Camerana Scotland, etc.–, el Festival Pau Casals cuenta asimismo con citas para el intimismo y la música de cámara, convidando para su cartel a conjuntos que se estrenan en la sala y otros que el público habitual ya conoce de sobras: el Trio Salmoè, el Fine Arts Quartet y el inefable Trio Kandinsky, entre otros.
Para romper con el clasicismo al uso, se destacan algunos aventurados recitales como son el íntegramente dedicado a la obra pianística de Albéniz –a cargo del prometedor Lluís Grané–, una adaptación en clave de poema sinfónico de varias piezas encadenadas de Haydn –de shakespeariano título: La Tempestad–, una mezcla de música sacra y folklórica rusa –por cortesía del Coro de San Petersburgo– y un curioso concierto de cobla catalana que combina sardana y bolero.
Desde el día 11 de julio y hasta finales de agosto, podrán disfrutar de un total de 14 tentativas distintas al gusto de todos los públicos, en un auditorio tan encantador como el marco en que se encuentra.Más información // Iván Sánchez Moreno