Festival Internacional de Circ de Figueres

Festival Circ 2015 2
Festival Internacional de Circ Ciutat de Figueres
Recinto ferial. Del 26 de febrero al 2 de marzo de 2015.

Contra viento y marea, especialmente contra el viento en esta última edición, el Festival Internacional de Circ de Figueres se ha consolidado, creemos, nos solo como el segundo más importante de Europa, tras el de Festival International du Cirque de Monte-Carlo, sino en sí mismo como un acontecimiento para los más de 30.000 espectadores que ha tenido este año, que, estoy seguro, están esperando ya la próxima quinta edición.

Y es que en este 2015, se han batido records de calidad, respecto a los anteriores años, cosa bien difícil, con unos premios, los dos Elefantes de Oro dalinianos, absolutamente indiscutibles.

Como siempre, la presentación de los más de 80 artistas que, en este caso, han sido acogidos por la espectacular una carpa, prodigio de ingeniería, que evita los molestos postes que éstas normalmente incorporan, lo que facilitaba, por tanto, la visibilidad de todos los espectadores, se dividió en dos grupos: los pertenecientes al Espectáculo Rojo y los que estaban dentro del Espectáculo Azul.

El Espectáculo Rojo, el jueves por la noche, la función a la asistimos, empezó con un primer número de cintas aéreas, de los elegantísimos Ekaterina Rubtsova & Dimitri Efremkin, que fueron galardonados con un Elefante de Plata en los premios del festival. Esta pareja rusa supo combinar la dificultad de sus ejercicios con un toque de glamour que les imprimía una personalidad propia.

Troupe Muratov

Tras un número de antipodismo del National Circus of Pyongyang, de Corea del Norte donde Thae Sol Kwak conseguía encestar una canasta de forma absolutamente inverosímil; llegó Raúl Black, artista figuerense, con un número de ilusionismo a gran escala; luego fue la primera aparición de Matute, el clown chileno; las ucranianas Duo Essence, que evolucionaban sobre la barra fija vertical, en su número de pole dance; el argentino Jonathan Riquelme y su intervención en el  rola aéreo; y la troupe rusa Muratov con su espectáculo de volteo aéreo sobre caballo. Era este un número no previsto, en un principio, porque sustituyeron a otros compañeros lesionados, pero la re-introducción de animales en el festival, fue muy bien acogida, con esa troupe espectacular, que se llevó el premio especial del jurado, y que, a nuestro gusto, tuvo una actuación que nos supo a poco.

Empezaba la segunda parte con el espectacular venezolano Agostino Maltese y su péndulo de la muerte, como él lo llama. En el número el acróbata va haciendo dentro y fuera de un doble aro en continuo movimiento pendular una serie de ejercicios. Unas evoluciones arriesgadísimas que provocó los ¡Ay!, y los ¡Oh! Correspondientes, siendo uno de los números más aplaudidos por el público.

Tras Imperator, el napoleónico equilibrista; llegaron el etíope Yohanes Shbru malabarista de rebote; el Dúo Wuham, procedentes de China, un magnífico número de cuerda aérea, con pasajes de extrema dificultad, premiados con un Elefante de Bronce, por el jurado; y Watch Dogs.

La Troupe Trushin, con su número Watch Dogs, de salto de bascula, presentaron uno de los dos mejores espectáculos de todo el festival. Un nutrido grupo de saltadores, 9 hombre y dos mujeres, caracterizados como si de zombis se tratara, ofrecieron unos espectaculares saltos mortales, algunos de ellos calzados con unos larguísimos zancos, culminando la actuación con un quíntuple salto mortal, que completaba una exhibición que no solo fue premiada con uno de los dos Elefantes de Oro del certamen, el máximo galardón, sino con el apreciado premio del público, a los que dejó, una y otra vez, con la boca abierta.

Troupe TushinEl segundo bloque del festival, el Espectáculo Azul, lo vimos el jueves por la tarde, en un día muy ventoso, que incluso, en algún momento, puso en entredicho que se pudiera hacer la representación por si había algún peligro para el público. No fue así, para alegría de todos, publico, artistas y, especialmente, organización, por lo que hubiera significado económicamente para ellos tenerla que suspender, y con la constante vigilancia de Protecció Civil, que en algunos momentos, supongo que por los propios nervios y su absoluto sentido dela responsabilidad, se comportaba de forma un poco demasiado protectora (en un momento determinado, hicieron retirar una mesa unos 30 cm. ¡por si interrumpía el paso…!) Pero, finalmente: “¡El espectáculo pudo continuar!”

 Era la Yunnan Acrobatic Troupe of China la encargada de comenzar. Un nutrido grupo de acróbatas, con una puesta en escena cuidada pero, a nuestro gusto, algo sobrevalorada en los premios del jurado, que le concedió un Elefante de Plata. Luego fue el brasileño Gustavo Sartori, con un número de cintas aéreas, lleno de dificultad y riesgo, tanto que le provocó una caída, sin consecuencias, en uno de los pases matinales. Un Elefante de Bronce más que justificado.

Tras él Andrii Maslov, procedente de Ucrania, muy joven aún, que con su aspecto casi infantil logró el favor del público; el mejicano Rulo Clown que presentaba un número más cercano a la acrobacia que al concepto de payaso clásico; Sixto y Lucía, una actuación de transformismo donde los cubanos, especialmente ella, se cambiaban de vestido ante el público en un instante, bien tras un saco de tela negra o rodeada de confeti plateado que su compañero le tiraba por encima, de tal forma que parecía imposible que pudieran transformar su vestuario tan rápidamente; y las Mongolians Angels, dos artistas que iba evolucionando en un solo trapecio, con momentos de intensa emoción y siempre con una elegancia y una limpieza en sus evoluciones, espectaculares. Cerraba la primera parte la Troupe Bayramukuv, de Rusia, con saltos en el suelo, sobre una larguísima colchoneta, que ejecutaban con precisión, lo que les valió otro de los Elefantes de Plata.

Tras el descanso, You and Me, una pareja de Kazajistán que combina las cintas con el mástil, y que fueron premiados también con un Elefante de Plata. Después los forzudos nicaragüenses Solis Brothers, en su número de mano a mano, que, después de complicadas evoluciones demostrando precisión y fuerza y equilibrio, efectuadas, meritoriamente, a un ritmo muy lento, no pudieron culminar su número; y llegó Salvador.


El bielorruso
Pavel Yeusiukevich presentaba un número de malabarismo con el nombre de Salvador, en homenaje al artista ampurdanés Salvador Dalí, en el que mezclaba los malabares, ejecutados con destreza, con una presentación visual basada en la obra del pintor, con un traje lleno de cajones, y un sombrero con forma de enorme langosta, entre otras atributos. Otro merecido Elefante de Bronce del certamen.

Tras Alexandre Batuev, el contorsionista ruso que, como todos los contorsionistas de calidad, te provocan una sensación de angustia y casi malestar físico ante sus imposibles posturas, llegaron los esperados trapecios del National Circus of Pyongyang, de Corea del Norte.Trapecios Corea Norte 2

Corea del Norte tiene una de las escuelas de trapecistas más importantes del mundo, de larga tradición y, a la vez, absolutamente innovadora, como demostró aquí, con una actuación llena de peligro, (afortunadamente aquí se impone la colocación de una red protectora), que les llevó, tras una serie de saltos inverosímiles, a la culminación del cuádruple salto mortal desde el aire. Como decíamos, uno de los ejercicios más arriesgados y espectaculares que pudimos ver en esta edición del Festival Internacional de Circ de Figueres, junto al quíntuple mortal de los rusos de la Troupe Trushin. Por supuesto que los trapecistas norcoreanos fueron los otros galardonados con el Elefante de Oro.

Hasta aquí a aquí los artistas, los números circenses, pero en el festival se ha conseguido algo más. Se ha conseguido crear ambiente de Circo, con mayúsculas. Desde que descubres, al acercarte desde la calle, las enormes carpas, este año de manera especial por el tamaño de la mayor y la manera de estar soportada, con una estructura exterior espectacular que la aguantaba, hasta que entras en la carpa de acogida, con sus puestos de comida cuidados en su estética, los de recuerdos, camisetas, figuras de papel maché relativas al circo, libros,los auxiliares del circo vestidos impecablemente…; te sumerges en ese ambiente de fiesta y emoción, de risas y sobresaltos, de alegría y diversión que conlleva el espectáculo de circo, especialmente si tiene un tratamiento tan exquisito como en este caso.

Presente no solo como director del certamen, sino como presentador del mismo, con sus preciosos trajes circenses, incluso este año en labores puntuales de payaso blanco, pero sin maquillaje, Genís Matabosch se puede sentir orgulloso del festival que ha conseguido crear, un poco de la nada, y que en su cuarta edición ya se ha consolidado en Europa, como indicábamos, como el segundo más importante Todo ello es gracias a una evolución y una mejora constante, no solo en los números que presenta, sino en todo el entorno, creando, este año, múltiples actividades paralelas, como las actuaciones en el Teatre Municipal El Jardí, en la propia ciudad, del payaso David Laribe, para muchos uno de los mejores del mundo en la actualidad.

Como leía en un artículo de Xavier Antich, en La Vanguardia, donde éste hacía un paralelismo con el festival de teatro de Girona, Temporada Alta, estamos asistiendo al nacimiento de un festival que, si no lo es ya, será una referencia mundial en el mundo del espectáculo en general, y no solo en el ambiente circense. + Info | Relacionados | Fotos: Xavier Toral, Patrick Jehl | Federico Francesch | DESAFINADO RADIO