Fela Kuti, espíritu indómito

FemiKuti Sagrario-Luna
Fela Kuti, espíritu indómito
Ya tenemos la biografía escrita por Sagrario Luna

Prácticamente treinta años de investigación ha empleado Sagrario Luna en la construcción de la primera biografía en castellano sobre Fela Kuti, el poliédrico personaje que fue, al mismo tiempo, icono musical, revolucionario social y azote del poder. Ante las próximas presentaciones de Fela Kuti, espíritu indómito (Editorial Milenio) en festivales como EtnoSur (Alcalá la Real, Jaén, sábado, 19 de julio), Enclave de Agua (Soria, jueves, 24 de julio) o Mas i Mas Festival (Barcelona, sábado, 9 de agosto), mantuvimos una conversación con la autora de este completo ensayo.

Fela Kuti, espíritu indómito ha sido calificada como una de las mejores biografías, si no la mejor, sobre el personaje. ¿Qué añade a lo que ya conocíamos de él?
No sé si es la mejor, sí creo que es la más completa. He tenido la suerte de construirla partiendo de las demás biografías publicadas en inglés. Cada una, desde su óptica, me han desvelado diferentes perfiles de Fela
que era lo que yo buscaba, es decir, mostrar quién es Fela con sus claros y sus oscuros. Y esta es una de las contribuciones del libro. Pero, además, creo que es importante señalar capítulos como Fela, canción a canción, a modo de guía de audición que facilita la comprensión de sus temas, Bandas de Fela, como respeto a los músicos que tocaban esa muralla sónica, o Los herederos del Black President, un exhaustivo recorrido realizado por Dj Floro sobre la irradiación del afrobeat en todo el mundo. También la extensa discografía diseccionada minuciosamente, la opinión y los recuerdos de diferentes músicos, la aproximación a la conciencia afroamericana, la cronología… Todos ellos han ayudado a edificar el cómo, el cuándo, el dónde, el por qué y el quién de Fela.

¿Cuántos años de trabajo esconde? ¿Y cuántos años acumulas de fascinación por Fela Kuti?
Todo comienza en el año 1987, cuando me llega la primera casete con su música, gracias a Benédicte Lasfargues
y Cristina Rubinos, y entro en contacto con Anne-Marie y Jean Pierre Lautier y Francis Kertekian, que me facilitaron materiales, discos y fotos, y que me invitaron a ver a Fela en directo en París y a conocerlo personalmente dos años después. Desde entonces, he venido rastreando información y pistas, por muy pequeñas que fueran, para ir completando el rompecabezas.

¿Ha colaborado alguien más en el proyecto, aportando información o material del tipo que sea?
Ha sido mucha la gente que me ha ido surtiendo de “esperanzas”, desde Santos García
, que me regala el vinilo de Black President, hasta Alex Van Looy o Diego Manrique, que me prestan el documental Music is The Weapon, uno, y la biografía Why Black Man Carry Shit y la revista americana Waxpoetics, el otro, pasando por la crónica de Juanjo Valmorisco directamente desde el Shrine o el vhs del reportaje de TV3 sobre la presencia de Fela en Barcelona que me pasó Jordi Turtós. Y, por supuesto, Dj Floro, que me regaló un disco duro con todo su archivo afrobeat. Merecen una mención especial y mi eterno agradecimiento todos los amigos que han traducido la documentación. Realmente he estado rodeada de un equipo en la sombra que me ha ayudado a llegar al final.

Espiritu-Indomito -Sagrario-Luna¿Además de las de Fela y Femi, qué otras voces esenciales aparecen en el libro?
He entrevistado a Seun Kuti
. Y hablé con Ray Lema, quien me contó con todo lujo de detalles la iniciativa de la Caravana Jericho, una movilización en territorio francés organizada para apoyar y pedir la liberación de Fela tras su encarcelamiento en 1984. También con Toumani Diabaté y Wunmi. Y además he querido contar con la opinión de algunos músicos españoles para plasmar la trascendencia de Fela a nivel internacional.

¿El mejor y el peor momento que has vivido mientras realizabas el trabajo?
El mejor momento, sin duda, ha sido entregar el original a la gente de Milenio
, pero cualquier nueva pista que me abría un campo abonado con otras era motivo de júbilo y celebración. Y utilizar Fela Kuti, espíritu indómito como libro de consulta me produce un enorme placer, aunque esté mal que yo lo diga. El peor momento aparece cuando piensas que no lo vas a conseguir, que el tiempo transcurre y aún no lo tienes. Hacer el índice onomástico también me ha resultado muy tedioso.

Como todo ser humano, Fela Kuti también tenía sus contradicciones. ¿Cuáles son las más relevantes para ti? ¿Podemos decir que todo en él era “excesivo”?
Me sigue resultando difícil comprender que Fela
no reconociera el sida. Supongo que si aún viviera su opinión habría sufrido un giro importante, así como sus comentarios homófobos. Tengo mis dudas si sobre la mujer habría cambiado de parecer, creo que en su cabeza existía un legado colonial que no había conseguido sacudirse por completo. Pero, sí, Fela tenía mucho de excesivo, con la marihuana, con su promiscuidad, en su enfrentamiento abierto a las autoridades militares y religiosas, en su generosidad nada selectiva por un lado mientras que por otro pagaba mal a sus músicos…

¿Qué “porcentaje” aportan, respectivamente, la política, la espiritualidad y la música en la personalidad de Fela Kuti?
La política y la música van de la mano desde que Fela
vuelve de Estados Unidos. Así es como va construyendo ese fenómeno llamado afrobeat, ambas cosas son indisociables. Y la espiritualidad entra en su vida a raíz de la muerte de su madre en 1978. A partir de entonces, y después con la aparición del Professor Hindu, Fela compone desde una óptica espiritual. Aunque no deja nunca de ser político, quizá sea más mordaz, focalizando el enfrentamiento en militares y policías, dando nombres y apellidos de las corruptas autoridades.

Han pasado diecisiete años desde su muerte. ¿Cómo observas su figura y su legado, tras todo este tiempo?
Me siento contenta de que Fela
sea cada vez más conocido y que el afrobeat esté impregnando otras músicas. Fela fue realmente un visionario musical, pero también socio-político. Sus mensajes diciendo que “no hay agua, no hay luz, no hay educación, no hay trabajo, no hay comida, no hay viviendas, nos quitan nuestra cultura y nuestras tradiciones, nuestra identidad, nuestros recursos” son aplicables a África y a muchos otros países. Cuando le escucho cantar que Obasanjo se decantó por favorecer a los ricos, que Buhari amordazó a la prensa e ignoró los derechos humanos o que Babanguida vendió Nigeria al Fondo Monetario Internacional, pienso en nuestro país con tristeza. Fela se adelantó a su tiempo.

¿Qué significa para ti el afrobeat? ¿Y cuál es su realidad actual?
Una música excitante para la que no pasa el tiempo. Aún sigue siendo la música que pincho en casa cuando necesito “vitaminas”. ¡Y me funciona! Tras la muerte de Fela
en 1997 y con la reedición de prácticamente toda su discografía y sus documentales, la fiebre por el afrobeat creció considerablemente. Y no ha dejado de hacerlo. De hecho, en Australia, Nueva Zelanda, Israel, Finlandia, Hungría, Rusia o Granada han surgido formaciones que lo han incorporado a su repertorio con dignidad. La oferta es amplia y puede gustarte o no, pero su estado de buena salud es innegable. Por otro lado, Femi y Seun Kuti, más Tony Allen, se han ocupado de mantener vivo el género.

¿En qué punto se encuentra la asociación Afrobeat Project? ¿Ha seguido la evolución que esperabais? ¿Qué objetivos os quedan por alcanzar?
AfrobeatProject
es feliz de ver la biografía de Fela en la calle. Era uno de los objetivos. El punto de partida fue divulgar el afrobeat y el legado de Fela, algo que hemos venido desarrollando, dentro de nuestras posibilidades económicas, con los tres volúmenes de RepublicAfrobeat, con las Felabration… Ya hemos cumplido once años y estamos contentos con los logros. Lo más inmediato es una nueva edición de las fiestas Felabration en octubre. Después, ya veremos.

¿Con qué perspectiva os miráis los tres recopilatorios de RepublicAfrobeat, ahora que ya han pasado varios años de su aparición? ¿Dónde queríais llegar y qué conseguisteis con su edición?
Editar aquellos tres discos, recopilados por Dj Floro
, fue un acierto. No existía nada igual alrededor del afrobeat en nuestro país, así que la iniciativa cuajó por completo. No fueron un gran éxito de ventas, pero han conseguido que algunos músicos llegaran al afrobeat y luego indagaran en la obra de Fela. Y comprobar que otras compilaciones copiaban la idea de incluir First Down de Fatboy Slim, versión de Roforofo Fight de Fela Kuti, fue un alegrón. Nosotros lo hicimos en el primer volumen y ese detalle nos demostró que estábamos en el buen camino. www.edmilenio.com | Relacionados | Jordi Urpi