FatDog

FatDog
FatDog
“New Found Land”, World Music Network, 2014

 

Si ya la preciosa portada en blanco y negro de New Found Land (Riverboat Records, 2014) nos remite a la estética del sello ECM, tampoco es tan raro captar la semejanza con el estilo de Jan Garbarek en piezas como Polonäs Fran Sexdrega. Otras, en cambio, recuerdan a una especie de versión unplugged de Hedningarna (como Sandansko Oro), mientras se van intercalando algunos ligeros aires eslavos en los cortes más marchosos a lo largo de la docena escasa que compone este disco. Quizá la razón de este dèja vu tiene su origen en las tierras escandinavas de las que proviene FatDog, nombre que surge de la comprensión entre los tríos Fattigfolket y Doggerland, aunando así jazz y folk respectivamente. Prejuzgando la instrumentación de la banda, a priori no parece muy acorde con una típica banda de música céltica. Pero lo único tradicional son las formas melódicas –la mayor parte son danzas medievales arregladas para la ocasión, como el villancico Ring The Changes–. Trompetas, saxos y clarinetes kletzmer conviven aquí con contrabajos, guitarras acústicas, dulzainas y acordeón, con total ausencia de percusiones. Los ritmos repetitivos se emparejan con drones hipnóticos y atmosféricos y otras hazañas experimentales como las que abandera la intención estética de FatDog, entre cuyas filas destacan sin duda los solos de trompeta, emotivos y dinámicos, de Gunnar Halle. El británico Richard Burgess se encarga de las voces solistas, ya sea en sueco, noruego, inglés y francés, muy respaldado por los coros de sus compañeros en las versiones de antiguas gallardas y las canciones a capella como Hog-Eye o Emigrantskipet, ideales para bramar entre colegas con una buena pinta de cerveza con jengibre en la mano. +Info | Relacionados | Iván Sánchez-Moreno