Etran Finatawa

yH5BAEAAAAALAAAAAABAAEAAAIBRAA7 - Etran FinatawaEtran Finatawa
“Dessert Crossroads”

World Music Network / Karonte, 2008

Primero fue la impactante sorpresa de Tinariwen. Después el trance acústico de Tartit. Tras ellos llegó la intensidad conmovedora de Toumast (con un pasado relacionado con Tinariwen). Y ahora llega la calma eléctrica de Etran Finatawa. Al menos así ha sido para mi  la secuencia. Aunque cualquiera de los cuatro puede representar ese nuevo, pero maduro, sonido del blues del desierto. Etran Finatawa proceden del Sahel (área geográfica y climática del continente africano que limita al norte con el Desierto del Sahara, al sur con las sabanas y selvas del Golfo de Guinea y de África Central, al oeste con el Océano Atlántico y al este con el Nilo Blanco), más concretamente de Niger. Allí dos pueblos nómadas, los Wodaabe y los Tuaregs, se han unido en las voces de esta banda. Este Dessert Crossroads, se trata de su segundo disco. Con el primero Introducing Etran Finatawa (World Music Network, 2006) estuvieron dos años de gira por los principales festivales de todo el mundo y de ese extenso tour surgieron estos nuevos 16 cortes que grabaron en tan solo cuatro días en los Livingstone Studios de Londres. Como anécdota se cuenta que en esos cuatro días, entre toma y toma, tenían unas largas interrupciones para su tradicional ceremonia del te. Suponemos que de ahí surgieron esos tres relajantes temas del disco titulados Tea Ceremony I, II y III y que aparecen entremezclados entre las otras canciones del disco. Sus tonos blues con líneas circulares de guitarra, sus voces con las clásicas llamadas-respuestas y esas medias calabazas golpeadas de forma simple y constante, son el secreto de su música, pero solo ellos son capaces de crear esas sugerentes melodías. Así, de esa forma intima y aparentemente simple, esas voces, guitarras y percusiones crean espacios hipnóticos y atemporales que te sumergen en la magia y mística del desierto. Pero hay que saber que sus letras no son baladíes, al contrario, son duras y reflexivas y hablan, entre otras cosas, del temor de desaparición de su forma de vivir, de su encomiable cultura donde la familia y la tradición son sus valores más importantes, o de sus sueños. Quizá por todo ello se nombraron Etran Finatawa, que se traduce como “Las Estrellas de la Tradición”, y afirman que su música es la mejor manera de mantener viva la riqueza de su cultura. Sin duda un disco a disfrutar, pero también una llamada de alerta a este mundo sin freno. // Miguel Amorós.