Esperanza Fernández

EsperanzaFernandez
Ciutat Flamenco 2014
Mercat de les Flors,Barcelona. 23 de mayo de 2014

Presentación en Barcelona del último trabajo de Esperanza Fernández  Mi voz en tu palabra Discmedi, 2013. Como ya comenté en su momento, un disco complejo, nunca es fácil acercar la poesía al flamenco (aun que son muchos los cantaores que lo intentan) pero todavía resulta más complejo si se trata de la obra de Saramago.  Como explico Esperanza, no fue la prosa del lusitano lo que le llevo a enamorarse de este autor, sino su manera de entender el  compromiso con las personas y eso es lo que pretende transmitir la cantaora sevillana en su disco y en sus directos. Para ello venía bien arropada. Dos guitarras que con su diferente manera de entender el flamenco dan al espectáculo una grandeza añadida que el público supo apreciar. Unas percusiones discretas pero compañeras ideales para amortiguar la “dureza” de los cantes, una segunda voz la de Mariola Membrives que completa con su dulzura las palabras de Esperanza. Y el baile, brusco pero certero, primitivo pero emocionante de Pastora Galván. Estuvo Esperanza contenta y comunicativa, cantó bien y sintió mejor el cante, volvió el sonido, como la noche anterior a ser demasiado agudo y también ella se empeñó demasiado en sonar por alto, pero son cosas del directo, mucho mejor con el micro fijo de cuando estaba sentada que con el intrauricular o pinganillo. Empezó por cante libre, ella solita con Dimisión, y demostró que cree en lo que hace y lo hace muy bien. Aparecen los músicos y va jugando con los dos guitarras según la tesitura que necesita, por si costaba ver la diferencia al sonar en grupo, llegó el momento de que los guitarristas mostraran sus armas, primero fue Miguel Ángel Cortés, hacía mucho tiempo que no escuchaba a nadie tocar tanto y tan bien la guitarra, demostración excelente de lo que da de sí la guitarra flamenca. A continuación le toca el turno a Eduardo Trassierra, de entrada no lo tenía fácil, Cortes había hecho lo imposible, pero Trassierra apuesta por el impresionismo, sus detalles pequeños pero efectivos, su moderación en los efectos y su sentido del ritmo vuelven a convencerme, dos grandes músicos, de hecho la dinámica del espectáculo estaba más cerca del toque de Trassierra. Vuelve Esperanza y me hechiza con Alegría, unos tangos muy bien conseguidos y sobre todo con Balada, unas malagueñas para recordar. Explicó la procedencia de Alzo una rosa (inspirada en un tema de Luís Pastor) presentó a los músicos con cariño, hizo bailar a su hermano José y ante un público puesto en pie, no tuvo más remedio que hacer un bis, ese garrotín que abre el disco A ti regreso mar y que fue un cierre perfecto para un gran concierto. Relacionados | Candido Querol