Els Berros de la Cort

Els berros de la cort Els Berros de la Cort
“Egregore”
Nufolk / Galileo, 2008

El Egrégore del título se corresponde con el ritual del alma colectiva de toda una tribu antes de la caza y la lucha. Evidentemente la música cumple un papel esencial junto a este pensamiento mágico. Amén de esas fotos de la carpetilla interior en las que los miembros del grupo se caracterizan como secundarios de Conan el bárbaro, Els Berros de la Cort presentan con esta leyenda su segundo trabajo discográfico, vinculando el pasado con el tiempo actual y viendo analogías entre un mundo onírico (por pesadillesco) y éste –ay– tan real. Compuesto por músicos procedentes de otras formaciones –como Transtóbilis Teatre, Katracólica Polaka, Els Diables de l´Onyar, Xacumeira, Goliards, Contrasenya y Tripijoc, entre otras bandas afines–, desde su fundación en 1993 Els Berros de la Cort se han pateado la península ofreciendo performances itinerantes como L´enginy del bruixot o La farsa dels Reis, espectáculos de pasacalles en los que la puesta en escena y la música tienen un peso importante. Tras su exitoso paso por diversas ferias medievales (como la de Trescantos, Los Alcázares, Móra d´Ebre y Souvigny, entre otras muchas) y siguiendo los conceptos y lenguajes de su precedente disco homónimo (Galileo, 2006), Els Berros trastocan violentamente en este nuevo álbum el sentido de cada alabanza amorosa y/o religiosa envolviendo los versos originales (de entre los siglos XI a XIV) con sonoridades primitivas y agrestes, renovando así el espíritu –no ya burlón, sino directamente contestatario– del viejo trovador políticamente incorrecto, bravamente irreverente, abiertamente transgresor: si en la inicial Gaudete cantan al diablo nacido de la Virgen María (a partir del himno a San Juan que Guido d´Arezzo usó para inaugurar la escala rotacional moderna), Chou Chou Shang revisa Els Segadors con formas ancestrales y ritmos pedestres cercanos al ska-punk, mientras que Entre Av´e Eva hace contra-apología mariana para denunciar la hipocresía de las autoridades (en este caso divinas) y el exilio forzado (de los supuestos pecadores) de la tierra prometida; Medieval, por su parte, desmonta con una salvaje instrumentalizad el idealismo de una era dominada por el yugo eclesiástico y la opresión feudal, y los últimos temas incitan a la fiesta etílica y al caos popular… Percusiones antiguas, dulcimeas, cornamusas, grallas catalanas, coros de juglares, célticas flautas y otras gaitas se enzarzan en telúricas y antilitúrgicas adaptaciones de piezas tradicionales y anónimas del cancionero medieval, más algunas versiones de Corvus Corax y de autoría propia. Como un cruce anárquico entre la Companyia Elèctrica Dharma y los pupilos más aventajados de Antoni Rossell, los integrantes de Els Berros recrean para la causa varias cántigas de Alfonso X el Sabio, extractos del Carmina Burana y sendos homenajes a Jaume I, Guillaume de Machaut (al que hacen coquetear con la Tarara flamenca) y el tullido bardo Adam de la Halle, para resultar de todo ello uno de los discos más sugerentes y alocados de los últimos años. Sin duda, un hito a reivindicar. http://www.elsberrosdelacort.cat/ // Iván Sánchez Moreno