Electric Gozarela

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Boogaloo desde Barcelona
“Electric Gozarela, mitad lógico, mitad surrealista”

¿Qué significado tiene el nombre del grupo? ¿De dónde salió?
Queríamos transmitir el goce, que se tuviese claro que la música es para gozar, disfrutar, bailar… El adjetivo “electric” surgió porque en la formación inicial del grupo no había sección de vientos. El nombre nació tras un delirio colectivo, a base de proponer nombres y realizar diferentes variaciones y transformaciones, pasando por algunas combinaciones que nunca llegaríais a imaginar. Y acabamos con Electric Gozarela, mitad lógico, mitad surrealista.

Resulta curioso, al menos para mí, leer en la nota de prensa que vuestro director musical es Angelo Manhenzane, componente de Coetus, y que el baterista Martí Hosta forma parte del grupo. Perdonadme el resto, por favor. ¿Pero qué hacéis con estos señores de músicas cultas? ¿Cuál es la historia de la formación?
No hacemos música culta, hacemos música de culto. [risas] Todos estamos en muchos proyectos y nos une el boogaloo. Y, fíjate, la idea de crear el grupo fue de Angelo, quien hace muchos años que quería formar un combo all star de boogaloo. Así que fue reclutando a músicos con los que se había cruzado en varias formaciones y que tenían la suficiente experiencia y amplitud de miras musicales para atreverse con semejante género.

Se abre el disco con noticias sobre la Revolución de los Jazmines que enlazan con el primer tema del disco, La Revolución, con toda su descarga de optimismo y groove. ¿Qué intenciones queréis mostrar con esa presentación?
Electric-Gozarela--1---2013Queremos demostrar que la reivindicación no tiene que estar en discordia con el optimismo, que se puede hacer música alegre y posicionarte al mismo tiempo. Para nosotros es muy importante también desmitificar el concepto que tiene gran cantidad de gente que los ritmos latinos son únicamente para bailar o perrear.

¿Cuál es vuestro futuro inmediato? Estáis inmersos en una gira bien intensa que os llevará hasta Francia.
Nuestro futuro pasa por presentar nuestro nuevo trabajo por todos los rincones posibles, que todo el mundo escuche nuestra música, que la baile y que piense también en lo que cantamos. Otro objetivo importante que tenemos es expandir por estos pagos ibéricos un género como el boogaloo, muy desconocido todavía por estos lares y que nos encanta. Todo el mundo conoce el funk, pero quizá no tantos sepan del latin funk.

El disco incluye una versión del clásico Black is black de Los Bravos. ¿Cómo se os ocurrió? ¿Queréis reivindicar así el legado de ciertos grupos históricos?
El boogaloo siempre ha versionado clásicos del rock. En nuestro caso, Los Bravos fue uno de los grupos pioneros aquí. Así que toca reivindicar esas bandas y lo que aportaron a nuestra cultura popular, por supuesto.

Decís que el boogaloo era Dios (¿ya no lo es?), aunque vosotros no hacéis sólo boogaloo. ¿Qué tienen todos esos géneros de los años cincuenta, sesenta y setenta (el soul profundo, el buen funk, la salsa brava…) para que las gentes de bien siempre volvamos a ellos?
Aquella fue una época de gran creatividad, en la que no se etiquetaba tanto y en la que nacieron muchos estilos que siguen siendo actuales y que han influido en nuevos géneros. Eran también tiempos de revolución, de cambio, y la música crecía con eso. Ahora, sin duda, estamos en otro momento de revolución, con sus propios cambios, y resulta una época muy interesante.

Está claro qué tipo de música hacéis. ¿Pero qué escucháis fuera del grupo? ¿Alguna novedad o recomendación?
Fuera del grupo escuchamos de todo, desde Michael Jackson hasta Los Amigos Invisibles, pasando por Irakere y sin olvidar al gran Ray Barreto, Joe Cuba, Pete ‘El Conde’ Rodríguez o Richy Ray. Nos encantan Gato Pérez, Rubén Blades o Joe Bataan, y maestros como James Brown o Stevie Wonder. Esto es lo que más suena en nosotros, pero todos los géneros y grupos musicales son recomendados. Nos encanta la música en sí misma, sin límites.

¿Qué canción del disco destacaríais? ¿Hay alguna que no está?
Dales fuego y Feel the beat, dos temas nuevos que no tocábamos en directo. Y ahora que los hemos mostrado al público, la reacción ha sido muy buena, cada vez nos gustan más. Aunque lo cierto es que una madre no puede escoger entre sus hijos.

Si dejamos disco correr el disco hasta el final, aparece una grabación en vivo. ¿Cómo sois encima de las tablas? ¿Y fuera? ¿Lo saben vuestras parejas?
Encima de las tablas somos profesionales, lo damos todo, nos encanta disfrutar y que la gente disfrute con nosotros… Fuera somos prácticamente igual. En gira nos lo pasamos genial, riéndonos unos con otros… Y con nuestras parejas, también. [risas] +Info | Relacionados | Sergio Coral & Jordi Urpi