El Torta & Diego del Morao

Torta Morao
El Torta & Diego del Morao
Apolo. Barcelona 1 de febrero de 2013.

Muchas veces al acabar un concierto me da pena los amigos y conocidos que se lo han perdido, grandes músicos que no consiguen atraer más de una veintena de personas debido a la falta de promoción. No fue así el viernes en el Apolo, hacía días que Barcelona estaba llena de carteles anunciando el regreso de una “leyenda”, El Torta, acompañado nada más y nada menos que por Diego del Morao y Juana la del Pipa que se suponía que haría algún tema con El Torta. Pues bien al acabar este concierto me daba pena el público que había pagado 20 euros para volver a comentar “siempre igual, que jeta tiene”. Si señores, no es justo que Miguel Poveda cante durante tres horas y El Torta le dedique a su “arte” escasamente 15 minutos. No es justo que use tres palmeros con amplia sonrisa, un gran guitarrista y a Juana la del Pipa, para hacer su concierto y él sea una aparición. Algún defensor dirá que ocurre como en el toreo que vale más 5 minutos de genio que media hora de aburrimiento, pero es que tampoco hubo genio. La cosa fue como sigue. La guitarra del Morao, un cajón y tres palmeros empiezan una fiesta jerezana con gracia y salero. Aparece Juana la del Pipa, aun que está muy mayor tiene su valor y se arranca por soleá con su Pepe del Morao a la guitarra, voz grande para cante grande, vuelven los palmeros que parece que no tengan demasiadas ganas (solo lo preciso) y Juana hace unos tangos. Después unas seguirillas y cierra por bulerías. Sale Juan Moneo “El Torta” arranca con unas alegrías muy camaronianas y el público ya está loco, hace gestos muy raros, bebe mucha agua y algunos se temen lo peor,  pero parece que tiene ganas arranca por seguirillas y hace dos series de cante grande (hay que reconocer que cantó bien)  aprovecha Morao el toque libre para dejar claro de quien es hijo  (bravo por el Morao) canta El Torta la bulería de Momentos que le dio fama en su último disco Momentos Juglar recordings, 2007  y vuelve a tener al público de pie. Sala Juana y está más que claro que El Torta ya ha cumplido (y eso que no ha dicho ni hola ni buenas noches) Juana con vestido rojo sobre negro coge el toro por los cuernos, El Torta se queda atrás como mero palmero, Juana hace una canción / buleria de las que te recuerdan a Bernarda de Utrera y por mucho que el público no entiende que esto se ha acabado lo único que consigue es que hagan una pequeña fiesta jerezana donde todos los palmeros saben bailar y hasta parece que se diviertan, por favor señores un poco mas de seriedad, no somos japoneses, este espectáculo no se merece el Apolo lleno de aficionaos con ganas, un poco más de respeto al público.  Relacionados | Candido Querol