El Niño de Elche

BARTS, Guitar BCN, 9 de marzo de 2018

Llenazo absoluto de ese público fiel que tiene El Niño de Elche en esta ciudad, (entre los que lo descubrieron en el Sonar y los que no soportan no haberlo descubierto entonces, más algún aficionado al flamenco, se llenó la sala) venía el De Elche a presentar un triple disco que acaba de salir al mercado con el humilde título de Antología del cante flamenco heterodoxo, Sony, 2018. Sale a escena vestido con ropa deportiva pero con sus dos músicos en función de compañeros de cuadrilla o monaguillos, según si queremos usar el símil de torero o de sacerdote, yo me quedo con el segundo. El hecho es que se quitó la ropa cómoda y se enfundó un traje rígido de cantar flamenco. Empezó con La Farruca de Juli Vallmitjana en un claro intento de reivindicar que el flamenco no tiene patria. Siguieron con las seguiriyas del silogismo y aquí la guitarra de Raúl Cantizano le quitó el ritmo de seguiriya dándole un acompañamiento burdo y repetitivo que junto a las efectos de disc jockey de Susana Hernández quiso hacer un homenaje a aquellas seguiriyas de Cagancho en latín, Susana Hernández acaba recogiendo esa grabación bastante maltratada con efectos de máquina de coser. Cantizano entra en la Soleá de la Pereza, y El Niño de Elche la canta bostezando, me gustó mucho el esfuerzo que supone dicha acción y no sé porque pensé en ese momento que está más cerca de la “revolución” de José Mercé que no de la de Morente (que es dónde lo quieren meter la mayoría de “expertos”) Aunque en El Prefacio a la malagueña de El Mellizo sí que es indudable su acercamiento a la misa flamenca del granaino. Este tema me aburrió bastante. Cantizano se fue hacia el tambor y marcó el paso de la saeta para que el De Elche entonase la divertida saeta del Mochuelo. Deja que la música grabada se encargue de continuar con el redoble del tambor y Cantizano se va a coger la guitarra improvisando una historia con el arco que consigue otro de los momentos mejores de la noche. Presenta ahora El Niño de Elche una especie de suite sobre lo que para él supone un acercamiento a Federico García Lorca, el músico experimental Norteamericano George Crumb, el compositor ruso Shostakóvich (te recomiendo su biografía) y el cantautor Tim Buckley. Y lo lleva al terreno de una canción de cuna, una petenera ambas muy cargadas de ambientes electrónicos y una Deep Song aprovechando aquel disco que compuso Buckley en el  70 titulado, como no, Lorca. Aquí Cantizano aprovechó para sacar de su guitarra todo el blues que sus paisanos Smash tejieron también en aquellos años. Giro total del espectáculo (gran espectáculo por cierto) y el De Elche se decide a pasear entre el público para reivindicar los fandangos de Pepe Marchena y animado por el fervor popular, ya en el escenario se lanza a la copla en El tango de la Menegilda (estoy seguro que le hubiese encantado desparecer un minuto y volver con un traje más adecuado, pero la imaginación del público hace milagros) Otra vuelta de tuerca, Fandangos y canciones del exilio, no me preguntes cómo pasó pero de repente me encontré coreando “y a la mujer del obrero la pisan cuatro tunantes de esos que tienen dinero” Cuándo menos te lo esperas, después de dejar claro que el flamenco el futbol y los toros no son de su agrado, para mosquear más todavía se arranca con la Caña por pasodobles de Rafael Romero el Gallina. La guitarra de Cantizano genial, y la voz de El Niño de Elche demostrando que sabe lo que se lleva entre manos. Quiso cerrar con una Rumba y Bomba de Dolores Flores, aquí el público “sonar” dejó claro que sabe moverse incuso sentado, la sala se había transformado en una fiesta, discreta pero “irreverente”, el público en pie, pedía más y al final salieron los tres músicos y crearon una historia totalmente original, la fiesta por bulerías que corresponde a cada final de concierto flamenco pero en este caso mientras Susana Hernández iba preguntando cosas y Cantizano las traducía al inglés en medio El Niño cantaba consiguiendo que las dos conversaciones no le rompieran el compás.  Es la tercera vez que asisto a una ceremonia de El Niño de Elche y siempre me sorprende. + info | relacionados