Eduardo Paniagua

paniagua Eduardo Paniagua
Música Antigua / Cántigas de Burgos
Pneuma, 2009

Más de tres lustros lleva Pneuma publicando música medieval inédita, para resguardarla de los peligros del silencio. Con la entera responsabilidad de Eduardo Paniagua, el sello dedica una colección propia a la integral de las cántigas de Alfonso X el Sabio (1221-1284). De momento ha visto la luz una treintena de estos compendios de loas a la Virgen María, repartidos originariamente en cuatro códices de pergamino del siglo XIII -dos de ellos en El Escorial, otro en la Biblioteca Nacional y el último en Florencia-. Considerada la obra lírica más importante del medievo español junto al LLibre Vermell de Montserrat, componen el total 427 cántigas reconocidas, entre aquéllas que glosan los favores de la santa y las alabanzas a Nuestra Señora. Hasta la fecha, Paniagua ha grabado las cántigas de Toledo, las cántigas de Castilla y León, las cántigas de La Mancha, las cántigas de Extremadura y Madrid, las cántigas de animales y los remedios, las cántigas de Jerez y Sevilla, las cántigas de Flandes y las cántigas de Alejandría y Bizancio, entre muchísimas otras. Desde su recuperación a finales del siglo XIX por la Real Academia Española en dos grandes volúmenes -más una revisión ampliada en 1992 con la transcripción musical de Julián Rivera-, cualquier nueva aportación y/o descubrimiento sobre las cántigas se convierte por derecho propio en un acontecimiento de interés mundial, dada su importancia para la investigación musicológica. Para hacerse una justa medida de la relevancia de este documento único para la historia de la Humanidad, sirvan de ejemplo los cientos de miniaturas que ilustran los textos, algunas de ellas conteniendo representaciones muy detalladas de viejos instrumentos de la cultura musical cristiana, judía y árabe de la época.

Las Cántigas de Burgos, atribuidas también al célebre rey gallego por su estilo y temática, cantan al milagro de Santa María de Castrogeriz, a la que se erigió una iglesia en homenaje. Se cuenta que un maestro cantero quedó colgado por las uñas de una viga durante horas. Otra leyenda explica que un puñado de obreros se salvó de morir sepultado por el desmoronamiento de un foso para cimentar la construcción. Dejando a un lado el mal rollo que inspiraría trabajar en tan accidentada empresa, el devoto cariño que vierte el autor en sus versos por los milagros descritos y el alegre sentimiento que gratamente contagia la música demuestran el amor del soberano por los favores de la virgen.

Asimismo, el recopilatorio Música Antigua reúne hasta siete extractos de otras tantas: de las cántigas de Inglaterra, de las cántigas celtas, de las cántigas de Catalunya y Valencia, de las cántigas de Santiago y de las cántigas para viola de rueda, además de otros diversos préstamos del cancionero islámico antiguo y del klezmer sefardí (Miserlou, popularizado por una versión surf en un film de Tarantino), así como del romancero castellano (La Jura de Santa Gadea, de las crónicas del Cid, interpretado a pelo por Joaquín Díaz). De hecho, Música Antigua es en realidad un catálogo de las cuatro colecciones paralelas del sello: la de las Cántigas, Al-Andalus, Tradición, Histórica (que pese al título se encarga de la música religiosa y profana que no cabe en las anteriores -desde el canto gregoriano hasta el último barroco- y las adaptaciones musicadas de la literatura clásica (Tagore, Rumî, Cervantes, Valle-Inclán, etc.). Ese eclecticismo hace del disco un producto muy atractivo para melómanos no versados necesariamente en la cultura medieval -como es el caso de más arriba-, sino que por el contrario entusiasmará por igual a amantes de la música celta (El rey pescador), del lied romántico (Minnesang in Südtirol, con ritmillo reggae), de las raíces profundas del flamenco y el cante jondo (Lejos de Andalucía, Muwal Al Burda, Discurso del alma), o de inconfesas reconversiones modernas (con leves diferencias, el estribillo de Circuladô de Fulô de Caetano Veloso parece inspirado en Por razon tenno). Qué bella labor la de estos exploradores del pasado que devuelven a la vida las artes del ayer: Eduardo Paniagua, Amancio Prada, Jordi Savall, Christina Pluhar… A todos ellos, mil gracias por tan hermoso esfuerzo. Pneuma. Eduardo Paniagua // Iván Sánchez Moreno