Ea! + D’Callaos + Son de nadie

Ea! + D’Callaos + Son de nadie
Cruïlla de Cultures
, Mataró (Barcelona)
5 de julio de 2008

Noche mestiza bajo las estrellas. Así se presentó el triple concierto en el pati de Can Marchal, una plaza escondida entre pequeños bloques de vecinos que salen al balcón a seguir el ritmo de la música. Son de nadie, venidos desde Granada, fueron los encargados de calentar el ambiente. Lo hicieron a base de reggae y ska, mezclado, como prescribía la velada, de ritmos latinos y recuerdos flamencos, pero sin dejar que estos pasaran a primer término. Su sección de viento, formada por un saxo, un trombón y una trompeta se encargó de que el sonido jamaicano fuera el predominante entre tanto mestizaje. Y poco a poco la gente iba llegando y empezaba a mover las caderas.

D’Callaos protagonizó el primer plato fuerte. El grupo de Terrassa se ha hecho ya un hueco en la escena musical catalana, el público conoce sus canciones y corea las melodías con aires flamencos, en las que la guitarra española es una de las principales protagonistas. La voz potente de Maribel Martín, la vocalista, impedía que bajase el ritmo incluso en las baladas, y el público no dejaba de bailar. Hasta que salga el sol fue, sin duda, uno de los temas más seguidos por los presentes, pero además de repasar las canciones de su primer trabajo, D’Callaos presentó también los temas que formarán parte del nuevo disco que saldrá después del verano, y que promete más ritmos sureños aderezados con rock, pop, y hasta una aproximación al hip-hop.

Finalmente, cuando ya habían tocado las doce llegó Ea!, y con ellos el flamenco fue total. A pesar del indudable mestizaje que invade las composiciones de los andaluces, el sonido de la flauta y la voz de la cantaora Pilar “La Mónica” nos acercaron a los sonidos más puros del género.  No eran pocos los allí presentes que habían ido al concierto atraídos por los gaditanos, y a pesar de que el repertorio de Ea! se centró principalmente en la presentación de su nuevo trabajo Un i verso, el grupo no decepciono a sus seguidores. Eso sí, los temas más aplaudidos fueron los ya conocidos, como La vida o Que llueva, que cerraron una actuación demasiado corta, en principio por condiciones horarias de la organización.

En resumen, noche andaluza cien por cien, con tres grupos con trayectorias distintas: uno ya consolidado, el otro en plena efervescencia y el tercero abriéndose camino. Ellos fueron los encargados de amenizar una agradable balada de bailes suaves pero continuos, en la que el buen rollo fue el elemento predominante de principio a fin.// Rita Villà Taberner