Duke Robillard

duke_robillard.jpg Duke Robillard
"Duke´s Box / The blues and more…"
Dixiefrog / Karonte, 2009

Bien risueño que se siente el gran protagonista de este triple disco en la portada del mismo. Y no es para menos, debe estar orgulloso de sus más de cuarenta años de carrera y probado magisterio en los sonidos del Delta. Las yemas del “duque” han acariciado y hecho gemir unas cuantas guitarras desde que empezó a labrarse un nombre con los Roomful Of Blues, allá por 1967. Y aunque su nombre brilló de refilón en ese combo setentero de blues-rock conocido como The Fabulous Thunderbirds, no hay que desdeñar su fantástica carrera de fondo en solitario. Casi cuatro horas de música sirven como irrefutable tarjeta de visita difícil de eludir para cualquier amante del género sureño. Una antología que empieza con I still love you baby, guiño donde los haya a uno de los grandes contramaestres del género, como es Lowell Fulson, deja en el tapete que el respeto a las raíces brilla como gesto de caballerosidad y sapiencia. Reconocer de donde vienes es bueno para saber a donde vas y no perder el norte. Y con la brújula y el mapa que le brindan los implicados en esta fiesta es poco probable que Robillard extravíe el camino. Por aquí desfilan inmensos acompañantes como el teclista Bruce Katz (nominado por segundo año en los Blues Music Award del presente ejercicio para el galardón Pinetop Perkins Piano Player Of The Year), el saxofonista Dennis Taylor (autor de métodos de música como Amazing Phrasing, una fastuosa guía para la improvisación en el blues y el jazz); el insigne organista de jazz Jimmy McGriff, que no necesita presentación alguna; o el puntilloso guitarrista Ronnie Earl, uno de los grandes adalides del blues tejano y de Chicago. Todo este gran séquito de más de treinta virtuosos arropa con sus mejores artes cuarenta canciones que podrían contarse desde ya como clásicos. El grueso del repertorio es de cosecha propia, como la ocurrente y humorística Buy me a dog; o West Side Shuffle, pieza pletórica de swing que camina con chulería y convicción. Pero Duke no se olvida de agasajar a amigos y maestros como Tom Waits (Low side of the road), Charley Patton (Pony blues), Jimmie Rogers (Jimmie´s Texas blues), Booker T and the M.G.´s (Slim Jenkins joint) o John Henry (Lonesome woman blues), por no dejarse en el tintero hasta piezas anónimas del cancionero popular (The lonesome road). Por lo que queda bien claro que de talibán no tiene un pelo y salta sin contemplaciones del blues al soul, o al jazz, sin que por ello se le caigan los anillos. En este ejercicio de rescate de las arcas de Stony Plain y Dixifrog, los sellos en los que el guitarrista ha registrado su último material, destacan cuatro bonus tracks entre los que se incluye Undecided, un número en el que presenta a Sunny and her Joy Boys, la banda paralela en la que escolta a la vocalista canadiense Sunny Crownover. Si son de los que se sienten seducidos por los músicos que venden su alma al diablo no se lo piensen y déjense acompañar por Robillard. Su pícara mirada, su inmenso talento en el mástil, y ese singular aroma a azufre que desprenden las impolutas canciones, aquí presentes, no les defraudarán en absoluto. www.dukerobillard.com // Miguel Ángel Sánchez Gárate