Duende Josele


La Semilla. Verso_Libre Producciones. 2015

Los lectores de estas paginas virtuales saben bien que elegimos con cuidado los discos que aparecen en está sección de “Discos recomendados”. Y lo cierto es que ya hace un tiempo que teníamos esta obra entre manos, pero por diferentes razones no habíamos podido hacerlo público. Las cosas de la vida han decidido que ahora sea el momento. Y de entrada ya les anuncio que es algo más, mucho más, que un disco. Estamos ante un trabajo excepcional, hecho con mucho arte, gran ilusión, incontable pasión y buen gusto.
Se trata de un precioso disco-libro con un original diseño. Musicalmente nos regala quince sugerentes cortes que van del reggae a la rumba o de la canción de autor a la cumbia y que se complementan, y completan, con un libro repleto de textos, poesías, dibujos, fotografías, las letras de esas canciones y unas interesantes explicaciones de cada una de ellas. Tras esta enorme labor tenemos a Duende Josele, músico y poeta extremeño. Quizás su nombre no les suene, pero si decimos que durante doce años fue el vocalista y principal autor del grupo El Desván del Duende, y que además tiene varios libros de poesía editados bajo su nombre, José Manuel Díez, puede ser que ya les suene más.
Josele se ha pasado dos años arreglando meticulosamente cada detalle de este trabajo y un buen número de amigos le han ayudado en esta confesión de sentimientos que a titulado como La Semilla.
Una obra personal y heterogéneo a la que ha dado forma entre Madrid, Extremadura y Lanzarote. Con producción de Markos Bayón y la colaboración de músicos de la talla de José Mercé, Luis Eduardo Aute, Amparo Velasco “La Negra”, “Lichis”, Muerdo o el maestro del timple Toñin Corujo. Aunque el efecto diferenciador es su particular voz y unos textos poéticos por los que ha recibido importantes premios.
Una propuesta cercana, que en palabras de su autor: “representa la expresión libre de las emociones de alguien que no está de acuerdo con el mundo en el que vive. Un proyecto donde la poesía y la rebeldía integran el carácter diferenciador”.
En oposición a otras veces en que las palabras las ponemos nosotros, hemos querido que fuera él mismo el que nos contara de primera mano el camino que le ha llevado hasta está nueva aventura y su creación. Además nos ha escrito unos textos de cada una de las canciones exclusivamente para nosotros.
¡Ah! y si están cerca de Barcelona, que sepan que el próximo 16 de septiembre lo presentará dentro del Mercat de Música Viva de Vic.

¿Cómo ha sido el camino desde El Desván del Duende hasta Duende Josele?.
Fui fundador, voz y compositor principal de El Desván del Duende. Lo que empezó siendo un grupo de amigos, una diversión juvenil, se terminó convirtiendo en nuestro modo de vida. Grabamos cuatro discos (aunque el último nunca llegó a ver la luz) y llegamos a hacer más de 700 conciertos. Nos dio la oportunidad de vivir de la música durante doce años. Lo pasamos muy bien y aprendí muchísimo de aquella época. El Desván fue mi formación principal como compositor y músico, pero siempre tuve muy claro que no quería hacer rumba toda mi vida. En 2014 propuse la necesidad de una evolución musical dentro de la banda que mis compañeros no aceptaron. Pocos meses después decidimos disolver El Desván, y comencé nuevo proyecto en solitario como Duende Josele, con nuevos músicos y otro concepto sonoro. Me sentí algo perdido al principio, empezar de cero siempre es difícil, pero sabía que no quería repetirme, que necesitaba progresar hacia una voz más personal, más madura, más crítica con la realidad que me rodea y encaminada a fusionar nuevos sonidos. Han pasado ya casi tres años del proyecto Duende Josele, y La Semilla es la primera piedra del camino. En mis directos sigo cantando canciones del Desván, por supuesto, pero mi forma de componer y expresarme es otra. Me gusta que las dos etapas se complementen pero que no se mezclen. Duende Josele me está dando la oportunidad de reinventarme y, hablando claro, de cantar lo que me da la gana. Sigo aprendiendo cada día. Sigo buscando mi propio camino y mi propia voz. Me siento más libre y más feliz que nunca.
¿Cómo construyes el disco de La Semilla?
Lo construyo en soledad, durante seis meses de no saber bien qué hacer con mi vida. Yo sabía que algo nuevo se estaba gestando en mí y en mi música, pero no sabía exactamente qué. Por eso lo titulé La Semilla. Viajo de Extremadura a Lanzarote y allí termino de darle forma. Maqueto inicialmente veintidós canciones, que produzco durante otros siete meses con la ayuda de compañeros como Markos Bayón, Santi Piribichi o Lele Leiva. Finalmente grabo quince tracks (doce canciones y tres poemas con música) y decido darle forma de disco-libro, añadiéndole textos, poemas, fotografías y diseños creados durante todo el proceso de grabación. En total, casi dos años de trabajo.
Puedes hablarnos de la banda con la que lo presentas.
Aunque Duende Josele es un proyecto 100% personal, los temas están pensados desde su origen para ser interpretados con banda. Soy cantautor porque canto mis propias canciones, pero mi rol en los directos sigue siendo el mismo de siempre: canalizar la energía de un grupo. Tengo la suerte de tener ahora mismo dos bandas muy distintas. Una más rockera en Extremadura: La filarmónica de Macondo. Y otra más folk en Lanzarote: la Banda Ingrávida. Tanto en el disco como en los directos tengo la suerte de estar muy bien acompañado.
Has tenido múltiples premios: Personaje del año en Zafra, Extremeño honorífico, Premio Feder por tu labor social, y también varios por tus poesías. ¿Eso ayuda?
Cada premio es importante por algo, especialmente por el jurado que lo otorga y por los motivos por los que uno los recibe. Todos te animan a seguir, todos te demuestran que lo que haces no cae en el vacío, sino que llega a otras personas. Un premio no justifica una obra ni a un artista por sí mismo, pero siempre ayuda a que otros conozcan tu trabajo o una parte de él. Personalmente me hizo mucha ilusión el Premio de la Cultura Extremeña, que compartí con José Mercé en 2008, y el Premio Hiperión de Poesía, que me llegó después de 8 años trabajando en el libro Baile de máscaras.
La Semilla canción a canción
I.- Algo Puro: canción introductoria, medio tiempo in crescendo, donde resumo mis motivos para comenzar nueva etapa y hacer el disco.
II.- Sin Vigilancia: reggae, samba y samplers de la película Zorba el griego fusionados. Una crítica a todo lo impuesto. Fue el primer single del disco.
III.- Dedales: poema moral, recitado por mí y cantado por José Mercé a ritmo de martinete flamenco.
IV.- Era Primavera: declaración de amor a ritmo de swing.
V.- Canción de los Tequiero: ranchera in crescendo sobre mi forma de vivir la música, crítica a los cantantes de mercado.
VI.- La Culpa: poema irónico, estribillo ácido, dueto soñado con La Negra, una de las voces femeninas que más me han gustado siempre.
VII.- Tango Hop: rap a ritmo de tango flamenco, letra crítica, estribillo contundente, oda a la negación.
VIII.- Con J de Joaquín: homenaje a Joaquín Sabina, con poema final por bulerías junto a Benjamín Prado.
IX.- Las Cosas que Flotan: canción etérea, mezcla de psicodelia y rock, dueto con mi querido Lichis.
X.- Positivo: canción feliz, ritmo folk con letra en español, italiano y portugués. Será el segundo single del disco, sale videoclip en breve.
XI.- Balada del Rebaño: canción para cantar borracho con amigos. Ranchera íntima, canción de desamor.
XII.- Desnatada: trato el tema de la infidelidad de pareja a ritmo de cumbia. Dueto explosivo con Paskual Muerdo.
XIII.- Para Ti: seguramente la canción de amor más sencilla, tierna y alegre que escribiré nunca.
XIV.- Diálogo: poema a dos voces, junto al gran Luis Eduardo Aute, sobre ritmos de kora africana.
XV.- La Semilla: canción rap final, colofón de disco, hablo de mí, de mis razones y de mis intenciones musicales. Desnudo integral.
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