Doumka Clarinet Ensemble

afar
Doumka Clarinet Ensemble

Afar
Enja/Resistencia, 2011

El clarinete siempre ha conferido al jazz una elegancia y una sonoridad muy apropiadas para construir sentimientos concretos que se mueven entre las dimensiones de la alegría y el dolor con suma agilidad. Artistas como Don Byron, Banda Inaudita o Wjotek Mrozek han dejado un listón alto en este subgénero del jazz, pero los miembros del Doumka Clarinet Ensemble vienen a reclamar su merecida plaza en este particular y efímero olimpo de la música.

De buenas a primeras, ya tienen asegurada la garantía de calidad, al estar avalados por el prestigioso sello Enja: en su catálogo han desfilado nombres como los de Chet Baker, Eric Dolphy, Dizzy Gillespie, Jerry González, Charles Mingus, Diana Krall, Maria Schneider y Gilad Atzmon, además del gran Tete Montoliu, entre otros. Pero la propuesta de los Doumka bien podría formar parte de los vanguardistas proyectos de su competidora alemana ECM. En efecto, Afar es un disco de escucha exigente, que requiere de un cierto bagaje más allá del afar-picjazz estándar. La pieza Djebel, por ejemplo, puede despistar con ese improvisado solo de guitarra frippiana que va tejiendo la base, mientras que otras oscilan entre melismas arábicos, ritmos tribales y acentos expresionistas que harán las delicias de los “fans” de la segunda escuela vienesa. Predomina no obstante el estilo klezmer (Ces fiers seigneurs, Des bulles) entre otros temas de atmósferas más densas (Sables, Gankino), con algunos apuntes ligeramente aflamencados (Don Quichotte) y hasta guiños al Bolero de Ravel, como sugiere el crescendo que abre el álbum (Trêve).

El trío que compone el ensemble Hervé Bouchardy, Alexis Ciesta y Franck René– se reparten la autoría de cada uno de los doce cortes del disco, secundados por contrabajo y batería en un proyecto que prosigue la senda iniciada por Café Rembrandt (Enja/Resistencia, 2005), donde se acompañaban de las artes de   Youval Micenmacher en la percusión. Desde su ya añejo debut en formato de EP –que se tituló precisamente Doumka y que fue editado por ellos mismos en 1997–, el ensemble ha ido arropándose por diversos instrumentos (acordeón, guitarras, percusiones orientales, etc.) que han enriquecido su lenguaje y, sobre todo, demolido las fronteras entre las músicas de género. Sin prisas y con sumo criterio, el Doumka Clarinet Ensemble se toma un largo tiempo entre sus discos para sorprendernos tan gratamente como con este Afar. Así claro que vale la pena esperar. | + Info | Relacionados | Iván Sánchez-Moreno