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Escrito por Miguel Angel Sanchez Garate
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viernes, 10 de julio de 2009 |
Afrodisian Orchestra
"Mediterraciones"
BarCo, 2009
Es poca conocida la actividad de las
orquestas de jazz nacionales por el gran público. Y aquí en la piel
del toro hay efectivos representantes como la Libert Fortuny XXL
Big Band o la Bob Sands Big Band.
En el caso que nos ocupa la Afrodisian Orchestra
planea en vuelo libre con unos arreglos de lo más contemporáneo, que
en ocasiones remiten al modus operandi de Charles Mingus. El
capitán de esta intrépida nave se llama Miguel Blanco, bajista
y compositor del repertorio aquí contenido. Este avezado navegador
cuenta con una tripulación de sobrada solvencia, entre la que destaca
el guitarrista Israel Sandoval
(Dave Liebman, Concha Buika) - todo un tornado a las seis
cuerdas; el saxofonista y flautista Jaime Muela
(Radio Tarifa, Enrique Morente); o el trompetista cubano
Fernando Hurtado (Celia Cruz, Jerry González). Muchos de
sus integrantes han tomado parte en la Jerry González Big Band,
algo que habla de su solvencia. Los efluvios flamencos perpetrados por
el cajón y las palmas en Desarraigo dejan entrever cierto regusto
localista por el sabor popular. Un sentimiento emparentado con el de
formaciones de la talla de la Liberation Music Orchestra de
Charlie Haden, que en su disco Ballad of the fallen
rendía tributo al repertorio de canciones de la guerra civíl española
con el himno de Los cuatro generales
o La Pasionaria. Los colores que aporta la numerosa formación
de diecisiete músicos tejen una tupida telaraña en la que el oyente
queda atrapado ante la riqueza cromática instrumental. La flauta de
Iñaki Aristarain en Retumba transporta inicialmente a los paisajes
andinos, mientras que las congas de Habanera excéntrica
construyen una atmósfera de thriller
tropical en el que James Bond
cambiaría su vodka-martini
bien agitado por un mojito de ron. En Nonna i nill
el bajo inicial a lo Jaco Pastorius
sirve de preámbulo a una sinfonía con una épica comparable a la de
A remark you made de Weather Report, aunque según se suceden
los compases adquiere un tratamiento mas abstracto, a semejanza de los
osados ejercicios de Carla Bley. La Afrodisian Orchestra
tira valientemente de riesgo y sorprende con creces por lo inédito
de su voz. // Miguel Angel Sánchez Gárate
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