Depedro

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Madrid, Sala galileo Galilei
11 de diciembre de 2008

Había en la capital mucha expectación para ver la puesta en escena del delicioso disco que Jairo Zavala ha grabado bajo el nombre de DePedro, tal y como atestiguaba el cartel de “no hay billetes” que colgó la sala. 

Jairo Zavala es, a pesar de sus 35 años, una figura clásica dentro de la escena musical madrileña ya que lleva más de una década subiéndose a los escenarios con sus numerosos proyectos. Ya sea La Vaca Azul, 3000 Hombres, junto a Amparanoia o en colaboración con otros tanto proyectos. Su última aventura musical es un proyecto que inicialmente estaba basado en canciones para cine, pero que finalmente se desarrolló de una manera distinta a la inicial y vio la luz bajo el nombre de DePedro. El disco que lleva el mismo nombre que el grupo, ha sido registrado en Tucson (Arizona) junto a la banda norteamericana Caléxico. Colaboración que no ha terminado en la grabación del disco de DePedro ya que la banda de Tucson contó con él para la grabación de su último disco: Carried to dust (Quarterstick Records2008), y lo ha reclutado como miembro integrante de la banda que les acompaña en su nueva gira, que llegará a nuestro país a principios de año.

Poner en escena el ambiente y la atmósfera fronteriza que rezuma el disco no era tarea fácil, pero Jairo junto a sus tres compañeros sobre las tablas, consiguieron envolver a todos los allí presentes de ese eco de aires desérticos que emanan los temas incluidos en su disco. Canciones que caminan con total naturalidad por géneros como el rock sureño, el blues, la rumba, el son o el reggae, aderezados con el toque latino que lleva Jairo dentro de sí. Temas envolventes y cálidos gracias al sonido de la banda, al exquisito gusto en su ejecución, así como a la cercanía de la temática de las letras. Junto a los doce cortes del disco, ya que no dejó ninguno de sonar, DePedro completó el repertorio con una selección de canciones bien escogidas  y adaptadas para la ocasión. Adelantos de lo que será una nueva entrega del proyecto “Mi mediodía”, un cover de Lou Reed, y una sorprendente versión del fado Cançao do Mar de Dulce Pontes en tempo surf, que hubiera dejado encantado a Tarantino de haberlo escuchado.

Sin ningún ánimo de dudas, DePedro arropó al público en una gélida noche a base de acordes y sonoridades venidas del desierto de Sonora.//Bruno Freire León.