Dengue Fever

dengue-fever.jpg Dengue Fever
Barcelona, La [2]
30 de junio de 2009

Mientras algunos miles de personas se reunían en un estadio de fútbol para vibrar con el más que conocido repertorio de cuatro irlandeses, mientras varios miles más lloraban la muerte física de un icono del pop, un puñado de irreductibles desafiaron esa lógica mediática y se plantaron en la pequeña sala de la calle Nou de la Rambla para disfrutar del estreno de Dengue Fever en Barcelona. Con la delicada Chhom Nimol (voz), el barbudo Zac Holtzman (guitarra eléctrica) y el larguirucho y rasurado Senon Gaius Williams (bajo eléctrico) al frente, el grupo californiano puso la directa en el tercer tema y ya no se bajó de ese sonido insistente basado en los registros agudos tan característicos de las voces del sudeste asiático (la cantante es camboyana) y en los juegos melódicos entre la guitarra eléctrica y el teclado de Ethan Holtzman. Sonaron los mejores temas de Venus on earth (Real World / Resistencia, 2008), como Seeing hands, Tiger phone card (con unos divertidos intercambios entre las voces de un siempre risueño Holtzman y una tímida Nimol) o Woman in the shoes, canciones que hicieron bailar al público y que tomaron renovada energía (entre el surf y el garage) exhibidas en el escenario. Con estos ingredientes, la temperatura del concierto fue creciendo (el calor, la humedad y el olor nos trasladaron a Camboya: palabra de Chhom Nimol) hasta llegar al momento álgido con una acelerada versión de la psicodélica One thousand tears of a tarantula y la imprescindible Mr. Orange que provocaron una merecida (y tal vez inesperada) ovación final. El concierto puede que se quedara corto (apenas una hora y cuarto), pero la intensidad ofrecida por el quinteto (completado con Paul Smith, batería) demostró de nuevo que cuando los músicos disfrutan del escenario, arrastran al público sin remisión. Y así, un detalle más o menos espontáneo como coger el micrófono y ponerlo al alcance de la audiencia se celebra con entusiasmo, en lugar de ser observado como algo forzado. Anotad el nombre y procuraos una entrada para su próxima visita. // Jordi Urpi