David Byrne

20 Festival de Guitarra i Altres Acords David Byrne“Songs of David Byrne & Brian Eno”Palau de la Música. Barcelona24 de abril de 2009 David Byrne llega para ponerte el vello de punta y hacer que te suden las palmas de las manos”. Este texto que aparece en la pagina web del artista multidisciplinar avisando de lo que ocurre en sus conciertos, se confirmó totalmente esa noche en el Palau de la Música de Barcelona. Aunque más que concierto cabría hablar de espectáculo. Byrne vino acompañado de cinco músicos, tres voces y tres bailarines y la verdad es que acabó incendiando el Palau. Y hay que felicitar al Festival de Guitarra i Altres Acords por su atrevimiento y acierto (y también por su veinte aniversario). Atrevimiento por meter a Byrne en un evento que rinde pleitesía a ese instrumento de seis cuerdas (aunque todo sea dicho Byrne estuvo todo el concierto con su guitarra blanca colgada y además hizo un guiño al festival en un vistoso número de baile en que hicieron una coreografiá con varias guitarras). Y acierto porque el escocés demostró un momento de forma excepcional. El título del concierto daba muchas pistas de lo que iba a ser el repertorio. Ese Songs of David Byrne & Brian Eno trajo canciones de los dos discos que ambos artistas grabaron conjuntamente, el recién editado Everything That Happens Will Happen Today (El Volcán Música, 2009) y el mítico My Life In The Bush Of Ghosts (EG-Virgin, 1981) y también temas de discos de Talking Heads que fueron producidos por Eno como los siempre recomendables, More Songs About Buildings And Food (Sire, 1978), Fear Of Music (Sire, 1979) y Remain In Light (Sire, 1980). El evento empezó con unos veinte minutos de retraso, algo poco habitual en el Palau, pero cuando Byrne hizo su aparición, todo de blanco a juego con su pelo, una ovación atronadora evidenció que estaba ante un público entregado de antemano. Tras él y todos también de blanco: Mark Degli a los teclados, Paul Frazier al bajo, Mauro Refosco a las percusiones, Graham Hawthorne a la batería, Kaissa Doumbe, Ray Frazier y Jenni Muldaur a los coros y Lily Baldwin, Steven Rever y Natalie Kuhn al baile. Aunque a veces eran los seis últimos los que bailaban juntos. Y si hay que definir el estilo de esas vistosas y dinámicas coreografiás, diríamos que era danza contemporánea, aunque a veces eran pura extensión de ese tipo de baile espasmódico que le sale de forma natural a Byrne, Así que a veces eran siete los bailarines. Pero es que además de bailar y tocar la guitarra, su voz no ha perdido un ápice ni de matiz ni de fuerza. El concierto empezó con el melódico Strange Overtones, el teórico single de ese último disco editado junto a Eno, pero es que el segundo tema fue el poderoso I Zimbra acompañado de una de esas comentadas coreografiás. Y el público ya estaba inquieto en sus asientos. Así fueron alternándose temas nuevos y antiguos. Sonó Help Me Somebody de My Life In The Bush Of Ghosts o Houses In Motion, Heaven, Cross-eyed & Painless de los discos de Talking Heads, pero con una precisión, gusto y frescura que para nada parecían que tuvieran ¡¡¡casi 30 años!!!. Aunque el momento álgido estaba por llegar, y es que la interpretación de Once In Lifetime fue sublime. Fue de aquellas canciones que desearías que no acabara nunca, todavía la recuerdo y se me pone la piel de gallina. Después Life During Wartime, otro disfrute, y final con Feel My Stuff de Everything ThatVuelta al escenario con Take Me To The River y The Great Curve y con el público de pie y bailando. Ovación tremenda y de nuevo un par mas, AIR y Burning Down The House, que como decía al principio incendió el Palau. Despedida y teórico final porque aún volvieron para acabar realmente con Everything That Happens. En definitiva uno de aquellos conciertos que con el tiempo, muchas más de las 1200 personas que llenaron el Palau, dirán: “yo estuve en aquel legendario concierto de David Byrne en el Palau”. Pues sí ¡histórico concierto!. // Miguel Amorós.