Daniel Humair Quartet

DanielHumairQ4
Voll-Damm Festival Internacional de Jazz de Barcelona
Instituto Francés, Barcelona. 27 de noviembre de 2013

Segunda noche de jazz francés en este festival y de nuevo pleno acierto. Mientras escuchaba el cuarteto del batería Daniel Humair pensaba que una notable diferencia entre el jazz galo y el español es que la gente como Humair o Michel Portal tienen más de 70 años, Henry Texier más de 60 y todos son músicos que nunca han dejado de investigar. Ahora mismo me cuesta imagina músicos españoles de esa edad que estén en plena evolución, si además saben rodearse de inquietos jóvenes que no le temen al riesgo (de esos sí que tenemos ahora mismo unos cuantos) el resultado es lo que escuchamos anoche en el Instituto Francés. Vamos con el concierto.  Humair tiene una manera muy curiosa de tocar, igual lo sorprendes con el palillo izquierdo totalmente vertical para remarcar unos golpes que parecen anárquicos pero no lo son, tapando el tambor con la toalla de secarse el sudor para amortiguar el golpe (genial ese fragmento) o jugando a hacer free con dos martillos de feria. Al contrabajo Jérome Regard sabe que tendrá trabajo para seguir el ritmo endiablado de Humair, que vitalidad tiene este hombre. En las esquinas los dos “enfants terriblesÉmile Parisien al saxo soprano y Vincent Peiriani al acordeón, vete familiarizando con estos dos nombres. Por supuesto que hay muchos momentos en el bolo que piensas en los anteriores trabajos de Humair, y por la libertad de la música también recuerdas el estilo de Teixier o del mismo Sclavis, pero ante todo lo que tenemos en escena es un saxo que se deja la vida en sacar sonidos a su instrumento, tan pronto explora el aire puro sin metal, como se lanza en escalas vertiginosas construyendo una música visceral que te atrapa y ni te suelta, en la otra esquina el acordeón de Peiriani que no le va  la zaga, sonidos increíbles, por un momento me recordaba al gran Richard Galiano en Basta , aquella locura de tema con Portal y Cinelu, Michel Portal, Turbulence Harmonia Mundi 1987. Vuelves la mirada a Humair y lo sorprendes iniciando un solo desbordante de batería y al momento dando entrada al cuarteto lejos de cualquier lucimiento personal. De repente una entrada del saxo soprano de Parisien con solo detalles del contrabajo me traslada a la hondura de los cantes libres en el flamenco, el soprano parece un cantaor en plena libertad y el contrabajo con pulsaciones precisas le marca un camino a seguir, no tardará Humair a adentrarse en la aventura y cuando parece que se consigue el punto más álgido, se aparta el saxo y al entrar el acordeón una bocanada de aire centroeuropeo inunda el escenario. En el nuevo tema Humair arranca con detalles de blues pero rápidamente el cuarteto vuelve a remodelar cualquier intento de clasificación. Para el bis un tema de Peiriani titulado Schubertauster, de nuevo demostración de lo que qué es la libertad en el jazz, magistral el final de Vincent Peiriani, sacando notas de su acordeón como un mago de su chistera. + info l relacionados I Candido Querol