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Fahmi Alqhai2
Fahmi Alqhai & Arcángel & Accademia del Piacere
Apolo, 7 de octubre de 2016

Un Apolo bastante lleno para escuchar una propuesta que lleva ya cinco años rodando por diferentes escenarios y puede seguir el tiempo que quiera ya que la fusión de flamenco con música barroca no es algo que tenga fecha de caducidad, y mucho menos cuándo los músicos que la realizan le ponen tanto entusiasmo. Fahmi Alqhai es el director musical del evento además de intérprete de Viola da Gamba, junto a su hermano Rami Alqhai y Johanna Rose, tres violas que aportan un sonido muy diferente al que solemos encontrar en las fusiones de flamenco. Junto a Agustín Diassera a la percusión forman la Accademia del Piacere. Esta academia junto al cantaor Arcángel y en este concierto, acompañados del maestro Miguel Ángel Cortés a la guitarra nos ofrecieron su particular manera de acercarse a los cantes de ida y vuelta además de otros palos. El concierto tuvo un sabor a Enrique Morente, no sabría decir si porque el espectáculo siempre es así, o porque el día anterior Arcángel había compartido junto a Balbino Gutiérrez en la SFB El Dorado un coloquio sobre el maestro que cerraba el ciclo tan interesante que durante este año le ha dedicado dicha sociedad. Sea como fuera Morente estaba en el ambiente. Empezó la Accademia del Piacere presentando su música, unos arreglos que a pesar de trabajar sobre ideas del barroco ya dejan entrever los sonidos que más adelante servirán para ir tejiendo las músicas tradicionales del siglo XIX y XX. Aparece Arcángel y acompañado con la percusión de Diassera nos ofrece un martinete que te estremecía. Quedó claro desde el primer momento que el de Huelva estaba pletórico, una voz clara y tremenda nos trasmitía toda la jondura y pasión del cante de fragua. Al momento el folklore hispano con el Romance de la perdida de Alhama nos trasladaba a esa fusión que permitía a todos los músicos del escenario ponerse a trabajar juntos, aromas de Falla y de Federico junto a la belleza de la música barroca demostraban hasta qué punto deberíamos mostrarnos más orgullosos de nuestro folklore en lugar de dedicar tantas horas a otros ajenos de menor transcendencia. Llegan unos fandangos introducidos por la guitarra de Miguel Ángel Cortés y es otro de los momentos en que el público se queda tocado por la magia del granaino. Que bien toca este hombre, este año he tenido ocasión de escucharlo varias veces y creó que ahora mismo es de los cuatro o cinco guitarras imprescindibles en el acompañamiento de un cantaor. Siguen Cortés y Arcángel ahora con la Vidalita que tantas veces escuchamos a Enrique Morente y Arcángel la reinterpreta, la hace suya, que maravilla. Siguen con una soleá pero demostrando que incluso este tipo de cantes pueden compartirse con instrumentos tan “ajenos” como la viola. La soleá sin dejar de doler puede aterciopelarse con el barroco y ofrecer otros aromas. Aprovechan Arcángel y Fahmi Alqhai para hablar del proyecto que están presentando y como no, para presentar los músicos. Cierran con esa maravillosa Guajira que ha cantado tanta gente, Me gusta por la mañana, después del café bebio, pasearme por mi Habana, y aun que la voz de Arcángel sigue siendo el foco de atención de repente un se queda escuchando el duelo que mantienen la guitarra de Cortés y la viola de Fahmi Alqhai y vuelve a constatar que la música en directo tiene esos momentos de magia que hacen irrepetible una noche. Todavía hubo un bis, estaba claro que el público merecía un ratito más de placer. Un tema cortito para rematar la fusión de músicas con un denominador común: pasión. + info | relacionados | Candido Querol