Chambao + Amparanoia

Chambao + Amparanoia
Cruïlla de Cultures
, Mataró (Barcelona)
19 de julio de 2008

Debe de ser difícil decidir quien asume el papel de telonero cuando el programa está formado por dos de los grupos más potentes del panorama español. Los organizadores del Cruïlla de Cultures optaron por situar la actuación de Chambao en primer lugar, y que Amparanoia fueran los encargados de cerrar la fiesta. La decisión fue encertada.

Los andaluces, capitaneados por Lamari, presentaron su último trabajo Con otro aire en el que los aires flamencos y los ritmos chill out característicos del grupo se mezclan sin perjuicios con melodías árabes y aportaciones mucho más étnicas que en los anteriores trabajos.   Con esos aires consiguieron que los presentes en el Parc Central, por una vez lleno desde el inicio del concierto, danzaran y cantaran bajo la luz de una luna casi llena que se convirtió en la tercera protagonista de la noche.

La noche estaba dedicada a las mujeres. Así, después de La Mari fue el turno de Amparo Sánchez, alma mater de Amparanoia, que despide con esta gira los 10 años que ha durado el proyecto musical. Amparanoia ofreció un repaso por los grandes éxitos del grupo, haciendo bailar al público al compás de rumbas, ska, reggae, y todo tipo de ritmos latinos con ese sonido tan propio de la escuela de Manu Chao.

Al empezar el segundo grupo el recinto de vació tímidamente, lo que puso en evidencia que Chambao y Amparanoia, a pesar de gustar en ambos casos a un amplio número de gente, no comparten exactamente el mismo tipo de público. Con todo, la mayoría de los presentes aprovechó la entrada para gozar del concierto doble programado, y ni la mala sonorización (la voz de Amparo Sánchez quedaba en ocasiones tapada por sus propios músicos) pudo evitar que toda la pista central, abarrotada, bailara al ritmo de sus canciones.

Si algo cabe destacar de los dos conjuntos, es que las líderes de ambos saben acompañarse de un puñado de buenos músicos, que dotan de calidad a las interpretaciones sin que por ello se vea afectado el ritmo de la fiesta. Gracias a todo este trabajo musical pudimos gozar de una noche de baile y diversión, en la que en cualquier momento una podía pararse y dedicarse a escuchar  ese contrabajo, esa flauta o los distintos instrumentos de percusión que marcaron el ritmo de una noche completa.// Rita Villà Taberner