Carmen Souza: Creology


Carmen Souza: Creology
«Las grabaciones son fotos de los momentos que estamos viviendo»

Acostumbrados como estamos a que los músicos que presentan sus trabajos en un escenario se limiten a eso, a presentar su nuevo trabajo y ya está, sorprende que Carmen Souza en la presentación de su último disco, Creology [Galileo Music, 2017], en la Sala Jamboree de Barcelona, no introdujera el primer tema del cedé hasta la quinta canción, e incluso en el primer pase del concierto, no llegara a cantar el tema que le da título. Pero es que Carmen Souza es una artista singular. Una artista a la que da gusto escuchar en directo porque sus canciones suenan frescas, nuevas, diferentes a lo podemos oír en sus grabaciones ―que para ella: «Son fotos de los momentos que estamos viviendo»―. Versiones, a veces, muy, pero que muy diferentes las que ella interpreta en el escenario. Y eso es un lujo para el espectador.

Sobre Creology, nos decía: «Es muy interesante, porque pasamos de un álbum que se llamaba Epístola, que es improvisación y jazz,  y no se sabe que va a pasar, y ahora tenemos criología, que es afro, que vive también del silencio, de la simplicidad; somos un trío, entonces vive de algo… no diría… tal vez espiritualidad, porque cuando estás buscando espiritualidad, la espiritualidad a veces viene en el silencio, porque estas recogido en tu espacio. Y los tres estamos intentando llegar a este espacio, porque la música africana tiene una complejidad que estar todos tocando en la misma onda…, pero también tiene mucha simplicidad, lo que hace que todas las notas sean muy especiales».

Creology es un recorrido por el mundo lusófono, como nos explicará. Un viaje que nace en Cabo Verde, el lugar en que se concentraban los africanos secuestrados de sus tierras, para desde allí ser llevados a América, principalmente. No obstante el concierto lo empezó con el tema de Milton Nascimento, Ponte da Areia, con Brasil presente; luego el Song for ma father de Horace Silver, el caboverdiano Horacio Silvera, que hizo su carrera en los EE.UU.; para continuar con Cape Verdean Blues y CV Railways, dos temas de su anterior trabajo, Epistola. Volviendo a Brasil con Upa Neguinho.

Nosotros vamos ahora a hablar de cada una de las canciones de su nuevo trabajo, ayudados por la propia Carmen Souza que nos los iba comentando, y empezaremos por el primero, que empieza con unos coros que nos recuerdan a su pasado de cantante de iglesia, para continuar con un ritmo muy marcado: «Ligria, quiere decir alegría, y surgió en unas improvisaciones con Theo y Elias. El tema surgió y después fue grabado. Habla de una gran alegría».

Senhorinha, el siguiente tema: «Habla de mi tía, una señora que falleció el año pasado con 105 años, muy vivaz y con mucha voluntad de vivir, que hace años que siempre me decía: ”Quiero ir contigo y ver todos esos sitios que visitas”». Una mujer libre de la que nos habla, y a la que canta con su voz interpretando también de una forma absolutamente libre, que en el escenario aún llevó a extremos de improvisación más acusados.

El tema Upa neginho es posiblemente, de todo el disco, el que interpreta digamos que de forma más ortodoxa, aunque en el directo le dio su toque personal, acelerando mucho el tempo. «Es un tema de Edu Lobo muy interesante, que yo oí a través de Elis Regina. Me gusta mucho. Tiene un poco que ver con la historia del álbum, porque empezamos con la cultura lusófona, que habla portugués, y pasamos por el Brasil, Angola, Mozambique, Cabo Verde… Todo el álbum tiene un poco de la historia de los esclavos que fueron para Cuba. Dicen que los primeros esclavos que llegaron allí, venían de cabo Verde. Es una historia transatlántica lo que presentamos en el álbum».

«Pretty eyes, de Horace Silver, lo veo como los ojos con los que hemos de mirar el mundo, ojos de esperanza», nos decía. Un tema del músico omnipresente en sus discos y en sus directos, que ella interpretó en directo de forma muy jazzística, tras haber revisado un clásico de Glenn Miller.

Mon di Deus la canta también de una forma muy libre. Un tema del que nos comenta: «Quiere decir la mano de Dios, y habla sobre descansar en la mano de Dios y confiar que todo va a seguir bien».

Xixiroti es uno de los dos temas del disco que aparecía ya en otro trabajo, en este caso Kachupada de 2013: «Es un tema especial, me gusta mucho y he vuelto a grabarlo. Empezamos a tocarlo en vivo, porque cuando salió en Kachupada, no lo tocamos mucho, porque teníamos mucho repertorio, entonces casi fue olvidada; pero después cuando comenzamos a tocar con el trío, experimentando músicas y pensando lo que teníamos que grabar, Xixiroti volvió a aparecer». Xixiroti es un pájaro que ella tenía en Londres, en su ventana y que siempre cantaba, aumentando el volumen cuando lo hacía ella. Curiosamente, además la versión que presenta en Creology, es muy parecida a la del otro disco, e incluso en su directo, como vimos.

Tud tem 1 razão, posiblemente el tema más africano del disco, que ellos ya habían grabado en su cedé Confiança, de 2008, segundo tema que repiten de trabajos anteriores, aunque aquí en una versión muy diferente, mucho más sincopada y con una intervención muy importante de la percusión y el bajo; antecede a London Ligth, el más occidental de los cortes. Nos hablaba de él, Carmen Souza: «Es jugar un poco con la luz de Londres, que no existe [se ríe]. Habla de un hombre que se levanta a las 7 de la mañana y el sol está brillando. Se va a vestir para ir a trabajar per cuando sale de casa son las 8 y media y está lloviendo [risas], que es la luz de Londres. Pero tienes que buscar su luz en otro lugar, en la cultura, la gente… Tiene mucha luz».

En Kem Ka tem Cabeca, tienen un especial protagonismo el piano y la percusión, con fragmentos en los que el bajo va doblando la voz. «Tiene un estilo New Orleans, es un puente más para la criología, y trata sobre la gente que habla mucho y no saben lo que dicen», comenta.

Llega Homen música, donde es Theo Pascal, y su bajo, el protagonista principal, con un principio de aires norteafricanos. «Es un tema que Theo había compuesto hace mucho tiempo. Hice una letra que habla de un hombre que tenía un sueño de poder tocar una nota sola y acabar con la disonancia del mundo: “Si num nota m’pudesse caba cu dor […], cu bombas, cu lágrimas, […] cu guerra”. Tiene un aire del norte de África, porque Portugal ha colonizado ese territorio durante mucho tiempo».

Otro de los lugares lusófonos de los que nos habla el disco es Mozambique. Una canción de la que ella no ha escrito la letra y que dedica de alguna manera a su percusionista, Elias Kacomanolis, oriundo de aquel país. «Habla sobre la tierra, los sentimientos de una persona que llega por primera vez a Mozambique. Tiene el ritmo tradicional de allí; se llama marrabenta y es muy interesante, muy vivo. La letra es de una amiga, una hermana [risas], que se llama Orlanda Guillande, que su padre era de Mozambique, y que escribió esta poesía para nosotros».

Acaba el trabajo con Creology, un tema que ellos han grabado con la percusión y el bajo logrando un marcado efecto étnico, que explica: «El viaje de los esclavos hacia Cuba, y habla sobre el puente entre Cuba y Cabo Verde, la música la comida, el criollo…». Un término que, para Carmen Souza significa varias cosas: «Este título tiene varios sentidos para nosotros. Porque criología es el estudio de las lenguas criollas, pero también puede ser creo, que viene del griego, que significa crear; logia es la lógica, y filosóficamente también tiene que ver con la creatividad, la lógica de la creatividad y también con crear algo nuevo; mezclando lo nuevo con lo tradicional, dándoles otro sentido para que surja otra forma nueva».

Durante el concierto con el piano o la guitarra, acompañada por sus dos músicos de cabecera, Theo Pascal y Elias Kacomanolis, Carmen Souza estaba, como siempre, creando en cada momento, improvisando sobre las bases que ya tiene marcadas con sus músicos. Mayoritariamente con los temas de Creology, aunque con algunas incursiones a trabajos anteriores, como, a parte de los ya citados, un Moonlight Serenade, al que nos referíamos antes, que ella grabara en Epistola, pero que esa noche interpretó en un tempo rapidísimo, empalmándola con el tema Pretty Eyes.

Una mujer que en el escenario hace lo que quiere, con absoluta libertad, pero también en su vida cotidiana, ayudando a los demás, como nos explicaba: «Como puedo. Colaboro con Abraço y también con las casas que reciben a niños en Cabo Verde. Es una cosa que quiero continuar cada vez más, a explorar y a dar lo que yo puedo, porque tengo la facilidad de llegar a mucha gente y poder mostrar también un poco de la realidad de otras personas que no tienen tanta suerte como nosotros es importante».

Y hablando de la música en Cabo Verde acabábamos la entrevista, y aunque ella nos decía que en el archipiélago había una verdadera invasión de música electrónica y comercial también hay: «Unos premios considerados por el gobierno como los premios oficiales, como los Grammy de Cabo Verde, y es algo muy grande, porque pueden mostrar los músicos de Cabo Verde, que son tantos… [risas]. Es interesante que el mundo se mueve un poco por modas, y la música de cabo Verde estaba por todos los lados, pero ahora se buscan otras cosas más y no se oye mucho, pero no sé… [risas]». Oyendo sus reflexiones, y su obra, nos hace pensar que esa música que una gran cantante como fue Cesaria Evora llevó fuera de sus islas de forma generalizada, con los altibajos que todos los estilos tienen a lo largo de su trayectoria, siempre estará con nosotros. Al menos mientras haya artistas de la categoría de Carmen Souza. + Info | Relacionados | Texto y Fotos:  Federico Francesch | DESAFINADO RADIO 

 

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