Carlos Sarduy New Experiencie.

carlos-sarduy
Hamaques. Concerts Casa Amèrica Catalunya
Centre Civic Parc Sandaru, 6 de febrero de 2015

Carlos Sarduy es un trompetista cubano todavía poco conocido en esta ciudad, pero además es la pareja de Marina (ex cantante de Ojos de Brujo) así que entre la colonia cubana y los admiradores de Ojos de Brujo , la noche prometía. Pero en el fondo los que salimos ganando fuimos los que buscábamos jazz. Esta nueva experiencia de Sarduy, bebe directamente de los encuentros entre Dizzy Gillespie, Machito, Chano Pozo y todos los que inventaron el jazz afro Cuban de los 40. Carlos Sarduy presentaba este proyecto acompañado de Abel Marcel  un pianista que se encarga desde su teclado de aportar toda la melodía de la noche, ya que los demás músicos están por otras labores, hubo momentos muy líricos del pianista y habrá que seguir sus pasos de cerca. En la batería Mel Semé, músico con gran temple que daba una seguridad pasmosa a los vientos y que formó junto al bajo una sección rítmica que llevaron gran parte del peso del concierto,  un gran batería. Al bajo, un bajo eléctrico de seis cuerdas, un viejo conocido, Dany Noel, lo recuerdo en alguna ocasión con El “Negro”  Hernández y también con Javier Limón. Noel es un bajista de fusión, como lo era Jaco Pastorius, y fue esencial en este bolo, desde atrás condujo la formación, improvisó hasta con Guantanamera y creo gran parte de la música que se escuchó. Al saxo y también percusiones, sobre todo la clave cubana, un músico que no parecía en el cartel, lo siento pero no sé el nombre. La verdad es que su aportación al saxo estuvo floja ya que no tuvo suficiente espacio. Y a  la trompeta Carlos Sarduy, como trompetista estuvo perfecto, me gusta mucho la pulcritud de su toque y combina perfectamente la potencia con la calidad de sus texturas, pero no sé porque quiso cubrir todos los huecos de trompeta con sentarse en las percusiones, para mi gusto no era necesario. Creo que era mejor dejar al trío básico y entrar los vientos cuando se precisaba, (es una opinión).  A mitad del bolo, subió Marina para interpretar una cumbia, se movió con soltura entre el público dejando claro que era la que más tablas tiene en escena, pero no era su propuesta y supo ofrecer un detalle y retirarse para que el jazz siguiese su curso. Al final para acabar la fiesta, un corro de cuatro percusionistas y de fondo la voz de Noel cantando recitando que No se puede tocar rumba estudiando percusión. + info | Facebook |relacionados | Candido Querol