Cándida

Galgos o podencos. La Viejita Música 2017

He seguido la obra de Candi Imbernón y Juan Barcala desde el principio y puedo aseguraros que hay una búsqueda constante de nuevos retos, sin dejar de ser ellos mismos. Las letras de Imbernón siguen siendo punzantes y totalmente actuales, los arreglos de Barcala cada vez más abiertos a pisar terrenos fronterizos (no confundir con fusión) respecto a los músicos que les acompañan, por el camino se perdió el bandoneón a medida que el tango perdía protagonismo. Nunca desapareció el violonchelo aunque cambiara el músico, la armónica ha ido saliendo y entrando del proyecto, pero la novedad fundamental en este Galgos o podencos, La Viejita Música 2017 sin duda alguna es la trompeta de José Furió “Txoni” fundamental para poder pisar esos terrenos a los que me refería. Empieza el asunto con un instrumental, Candidiasis y lo primero que me viene  a la mente es Javier Colis, Barcala e Imbernón son unos enamorados de los ochenta, pero no de los ochenta que imaginas sino de los ochenta de riesgo (en los que Colis sigue trabajando) rápidamente aparece la trompeta que habla de fronteras, un temazo que te abre las orejas para que estés preparado para un álbum que hay que escuchar fuerte y con atención. El siguiente tema es Galgos o podencos, aquí Imbernón ya nos ataca con una dualidad que cada uno deberá resolver, letras de compromiso, para tiempos difíciles, letras que se adecuan perfectamente a la música que las envuelve, nada es fortuito, y sin darte cuenta estas metido en la carrera y sabes que no te queda otra que decidirte. Esclavas, Barcala con todas sus armas, batería, cajas de ritmo, percusiones, mientras Imbernón  nos habla de todas las esclavitudes a las que está sometida la mujer. Llega la calma con Homenaje y ahora son Esclarecidos y su Miles los que se cuelan en mi cabeza, impresionante como canta Imbernón, que manera de modular.  Aconsejo escucha con cascos, no es fácil sino admirar el chelo de Adrián González Cortés. La casa del misterio, de nuevo los ochenta, el tema de Ilegales con la armónica de Antonio Chumillas dándole un aire diferente pero manteniendo toda la atmósfera tan atractiva de quizás el mejor tema de Ilegales. Infección, rock and roll persistente y férreo con unas bases rítmicas que lo definen pero también con el aire fronterizo en los momentos instrumentales, un gran tema totalmente atemporal. Huesos y piel, giro total, pop con mayúsculas, guitarra al servicio de la voz, coros que certifican lo que debería ser una fusión entre las ritos africanos y el drum & bass. Esperpento I desde el principio mi preferida, una creación irreverente que bebe básicamente del primer blues, un dúo entre Barcala hombre orquesta y la armónica de Chumillas, un desafío a la ley de la gravedad, quiero escucharla en vivo un día que nadie tenga prisa. Para cerrar Esperpento II, no han podido evitar (afortunadamente) tener el detalle que les une a toda la anterior producción con una letra amarga sobre desahucios, maltratos y abandonos, el chelo de González ofrece un colchón decimonónico para que la denuncia de Imbernón de nuevo no tenga edad, los aires de milonga cierran un disco libre de estilos que es la evolución natural de unos músicos de oídos abiertos y comprometidos con su producción. + info | relacionados