Calima / Madrid

calima.jpg Calima
Sala Galileo Galilei, Madrid
11 de marzo de 2009

Desde que se formaran allá por 2005 bajo la batuta de Juanlu “El Cani”, no había dejado de oír hablar de este combo multicultural que en 2007 fue nominado al premio Grammy Latino como mejor álbum de flamenco por su disco Azul Emi 2007. Pero por unas razones u otras no había tenido la oportunidad de ver en directo la propuesta que, esta orquesta más que grupo, presentan sobre las tablas. Y ya empezaba a ser una espinita clavada…
Lo primero que resalta de Calima según saltan a escena es, por un lado el número de integrantes que conforman la banda, ni más ni menos que 12 con variantes de hasta 13, pero lo que más llama la atención es la heterogeneidad del combo. No solo por las diferentes nacionalidades que coexisten, argentinos, guineanos, venezolanos, extremeños, andaluces, suecos, catalanes, portugueses o norteamericanos, sino por la diferente amalgama de colores que cada uno representa. Cada uno en su estilo y su patrón. Son como una céntrica calle de cualquier ciudad con sus múltiples indumentarias, olores, acentos o sabores, que se ven reflejados en las diferentes sonoridades y actitudes sobre el escenario.
La propuesta musical de Calima podría definirse, tomando como base el programa Duendeando de RN3, como un grupo de sonido pelícano. Es decir, elementos del flamenco fusionados con aires latinos, hip hop e incluso balcánico en algún corte; entrelazados con momentos de baile y puesta de escena de auténtico tablao. Todo ello aderezado a la vez con un carácter festivo que comienza sobre las tablas y se extiende y atrapa a todos los presentes. Porque si algo define el directo de Calima, es la alegría y el aire festivo que emanan y transmiten  y se queda pegado al cuerpo durante mucho rato tras acabar el concierto.
El grupo tiene en ciernes ya la publicación de su segundo álbum Tierra  del que nos dejaron algún adelanto, y de su primer disco Azul sonaron sus ya clásicos y coreados Sueña, En lo Cierto, Mírala pasar o Chinorro, que sonaron con una fuerza y un poderío mucho mayor que en el disco.
Para días de bajón y hastío, un concierto de Calima es sin lugar a dudas un remedio infalible.www.calimacolores.es // Bruno Freire León