Caléxico en Madrid

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Caléxico
Joy Eslava. Madrid
15 de enero de 2009

Las gélidas temperaturas y las últimas nevadas caídas en la ciudad, no propiciaban el ambiente perfecto para ir de bolo. El aire que respiraba la capital, era más de caldito caliente y refugio casero, que de cerveza fría y jarana rockera. Aún así, las entradas se habían agotado semanas antes, y con ánimo de calentarnos a base de los acordes provenientes de Arizona, acudimos expectantes a la cita.

El sexteto, convertido ahora en septeto tras la incorporación de Jairo Zavala como miembro de la banda, venía para presentar su último trabajo discográfico, Carried to Dust, Quarterstick 2008, en el que vuelven a apostar por los sonidos desérticos de sus primeros trabajos. Pero hasta mediados del concierto no empezaron a sonar dichas canciones. El espectáculo comenzó con un repaso a los temas más sobresalientes de sus anteriores trabajos, lo que hizo que el público asistente fuera entrando a base de canciones conocidas, antes de entrar en la interpretación de los nuevos temas que suelen ser menos conocidos y coreados. De esta forma, Caléxico fueron desgranando un repertorio, que a medida que iba avanzando, iba envolviendo más y más a los allí presentes. Con un sonido espectacular gracias a la sonorización de la sala y a la mezcla del técnico de sonido, la atmósfera que fueron creando hizo que las casi dos horas de actuación, trascurrieran en cuestión de tan solo ciento veinte minutos. Caléxico sonaron arrolladores, atmosféricos y poderosos, a la par que intimistas y minimalistas en momentos. Desplegaron todo el arsenal de sonoridades que les han hecho reconocibles, reconocidos y originales. Rock sureño, alternative country, folk norteamericano y por supuesto ese toque latino que les caracteriza.

Pero no fueron solo el maravilloso sonido y las buenas canciones, argumentos ya de peso que justifican la compra de una entrada, lo que hicieron del concierto de Caléxico un gran espectáculo. A eso hay que sumarle la calidad técnica de la banda, en la que ninguno, y todos a la vez, destacaron en pro de las canciones. Cada uno en su plano y cada uno en su detalle, demostraron que no es necesario hacer alardes técnicos para dejar patente la valía como instrumentistas.

El concierto además contó con la participación, como no podía ser de otra manera, de Amparo Sánchez, amiga, colaboradora del proyecto, y que tanto ha hecho por el reconocimiento del grupo en nuestro país. Hasta en tres ocasiones apareció  Amparo por el escenario. La primera de ellas se produjo en los primeros compases del concierto y no tuvo el impacto que sí tuvieron las dos siguientes. La interpretación de Inspiración, ese tema tan Buena Vista Social Club que se incluye en el último disco del grupo, así como en la canción que puso el broche final al concierto, Güero Canelo, del disco Feast of Wire, Quarterstick 2003.

La sensación final tras salir de la sala, es que Caléxico crearon un auténtico muro de sonido a lo Phil Spector, del cual aún oíamos sus ecos al día siguiente.// Bruno Freire León