Caixa Sabadell Etnival 2

gipsy.cz.jpg Caixa Sabadell Etnival #2
Girona, Parc de les Ribes del Ter
20 de junio de 2009

La segunda noche del Caixa Sabadell Etnival empezó, a pocas horas de la llegada del verano astronómico, con Xazzar, el joven grupo catalán que recién ha editado su nuevo trabajo (Històries desencantades, Kasba Music). Moviéndose entre géneros como el klezmer, el swing y el pop, con algunos elementos musicales y escénicos todavía por pulir, su actuación fue un preludio de la ofrecida por la gente de Dúmbala Canalla, una formación de mayor empaque y recorrido que dejó un excelente sabor de boca en Girona. Con los vientos de Dani Carbonell (clarinete) y Francesc Vives (trompeta) secundando a Mercè Galí (voz) y  Albert Galcerà (acordeón), el septeto interpretó con energía y entrega piezas como Jubilee, M’és igual o Gots, firmando un concierto de gran nivel. El siguiente en la lista fue Gipsy.cz, el proyecto de hip hop liderado por el gitano checo Radoslav ‘Gipsy’ Banga. No era la plaza más fácil que el cuarteto podía encontrar, pero Banga y sus muchachos (un guitarrista, un violinista y un contrabajista divertidísimos) sacaron una buenísima nota y captaron la atención de una destacada cantidad de público, que contempló, entre sorprendido y divertido, la original combinación entre el flow rapero, las bases rítmicas disparadas desde un ordenador y los sonidos gitanos de los tres instrumentistas. Juntos interpretaron piezas como Tajsa, Benga beating, Gejza usti o ese pequeño himno que para los seguidores de las músicas gitanas es ya Romano hip hop. Por cierto, Banga demostró, en los diferentes momentos en los que se acercó a melodías de corte tradicional, que las posibilidades de su voz van más allá del recitado más o menos veloz. Terminado el concierto de Gipsy.cz, de repente el recinto del festival recibió un aluvión de personas que querían encontrar la mejor posición para el concierto de Ojos de Brujo. El grupo estrenó en primavera Aocaná (Diquela Records / Warner Music), un nuevo trabajo que conlleva una aproximación clara a los sonidos latinos. Con este nuevo repertorio como base, Ojos de Brujo ofreció una actuación contundente, sin concesiones, ni en los temas clásicos ni en las nuevas canciones, que dejó contentos a quienes se acercaron hasta Girona, a pesar del exceso sonoro que brotaba del escenario y que dificultaba seguir los detalles de las guitarras flamencas o entender las palabras de Marina. La actuación del gran Dj Click, proponiendo un viaje planetario a partir de su exquisita selección musical, se convirtió en el cierre perfecto para la quinta edición de un festival que ha consolidado, poco a poco, su posición en el calendario musical. // Jordi Urpi