Bonga, Wazimbo & More | Luso Noir

Luso-Noir
Bonga, Wazimbo & More

“Luso Noir” Piranha, 2010

Music from Portuguese-Speaking Africa
Resulta una metáfora de lo más explicativa el velero que aparece en la portada del disco sobre un fondo azul. La inmensidad de un mar con la soledad como única referencia es una especie de boya en la que flota el contenido de Luso Noir. A lo largo de las once canciones que Bongacomponen este volumen, se destila, en distintos formatos, el sentimiento del blues, la saudade o la morna y otros estados de ánimo musicales entrelazados entre si en su vocación por exorcizar las penas, o al menos hacerlas más llevaderas. En esta antología confluyen intérpretes de Angola, Cabo Verde y Mozambique, antiguas colonias africanas de Portugal en las que pesa la herencia musical lusitana. El disco aglutina canciones ya publicadas en álbumes del catálogo del sello Piranha: Orquesta Marrabenta de Moçambique: Marrabenta Piquenique; Simentera; Wazimbo: Nwahulwana, VA : Beat Apartheid, Bonga: Swinga swinga; Orchestra Marrabenta de Moçambique: Independance, Ghorwane: Judaumba. Ahí está la cristalina voz de Mingas en A va saty va lomo; o la seductora Tété Alhinho, con un resquemor propio de las mejores fadistas portuguesas en Dor di amor. Pero no todo es devastación, estados de ánimos telúricos, extenuados o heridos de muerte, como demuestran los compases orquestales de Wazimba, la Marrabenta Star de Moçambique, Bonga o Ghorwane, que suponen un cortafuego a tanta alma en pena, e imponen el ritmo de una pista de baile bastante más afable. Incluso el estado de alegria que insufla Dulze con esa especie de rumba que es Tsiketa kuni barassara, diluye la apesadumbrada letanía de Reziana Jaime en Nduma, o los aromas casi lisboetas de taberna que entona Terezinha Araújo en Valsa azul. Cierra el disco el carismático y siempre imprescindible Bonga con un número entre bailable y tristón: Praça. Y es que la melancolía es un estado prácticamente indisoluble del espíritu lusafricano. www.piranha.de I Relacionados I Miguel Ángel Sanchez Gárate