Bob Mundy

Love to me, 2017

Mientras algunos bancos y otros negocios dispensables para la cultura deciden alejarse hacía otros lugares más seguros que nuestra ciudad, hace unos días me llegó un bonito correo de este cantante norte americano explicándome que había decidido trasladarse a vivir a Barcelona, como gran cantidad de músicos de diferentes países atraídos sin duda por el buen momento jazzistico que vive la ciudad. Bienvenidos. Recomendado por el gran guitarrista y compositor  Marcos Pin, no dudé en escuchar con atención su nuevo trabajo, Love to Me. Estamos de suerte ya que aunque en este momento son muchas las voces femeninas que podemos escuchar en nuestros clubs los hombres no parecen interesarse tanto en el campo de la voz (salvo raras excepciones) Para la grabación de este disco Mundy ha escogido como músicos a Dan Kaufman al piano y ejerciendo de coproductor, la trompeta de Dominick Farinacci y en la sección rítmica Peter Slavov  al contrabajo y Mark Ferver a la batería es un cuarteto muy sólido que le acompaña con seguridad por este viaje de estándares que nos propone, pero no queda ahí la cosa, en muchos momentos es toda una banda la que acompaña a Mundy, con dos guitarristas que se alternan en los diferentes temas, dos saxofonistas, unas percusiones y un violonchelo. Trece composiciones que buscan entre autores de diferentes épocas, desde Cy Coleman (1929-2004) de quién ha escogido You Wanna Bet (según Bob Mundy de chiquillo ya admiraba a Barbra Streisand) a un autor poco conocido por estos lares, pero si en su país, Chris Caswell de quién escoge Getting Beyond Goodbye una de mis preferidas, fenomenal la trompeta de Farinnacci y atentos a la voz de Mundy que consigue mantenerse muy arriba sin perder nunca el tempo y No time for love, con una sección rítmica increíble, y el piano de Kaufman paseándose con soltura por una composición que sonando a clásica merece ser actual por la frescura de la propuesta. Otro compositor a descubrir es Steven Cagan, Carpe Diem, es un tema con un principio de piano y voz y después se irán acoplando las percusiones de Keita Ogawa y el violonchelo de Yves Dharamraj para conseguir otro de los momentos más bellos del disco. Mundy como todos los grandes músicos sabe que él sólo es una parte del grupo, importante pero no único, y sabe dejar que los otros músicos hagan su papel. Otra pareja de compositores que habitan el universo musical de Mundy son Sacha Distel & Jack Reardon, de quién han escogido (como no) The Good live, haciendo una versión larga y otra corta con la que cierran el disco. Ya tengo ganas de que este nombre empiece a sonar por Barcelona y tengamos la ocasión de escucharlo en directo, no nos defraudará. Y estoy seguro que unos cuantos músicos de los que viven en nuestra ciudad estarán encantados de acompañar a esta voz que parece llegada de otros tiempos para recordarnos que un buen cantante no es ni más ni menos que un músico que usa un instrumento tan complejo como la voz. + info |