Balkatalan Experience

balkatalan.jpg Balkatalan Experience
Caixa Sabadell Etnival
Girona, Sala Platea
18 de junio de 2009

No era su terreno de juego habitual y en la ciudad no se habían dado experimentos de ese tipo. No era noche de fin de semana y el tiempo no acompañaba. Esos eran algunos de los obstáculos que el equipo de Balkatalan Experience tenía en contra. Pero, damas y caballeros, los seis camaradas que subieron al escenario no se arrugaron y salieron de la sala laureados y con honores. Damos fe de ello quienes participamos de la experiencia, pues tardaremos en olvidar la noche (sobre todo por el dolor de huesos tras tanto bailar). Os lo describo para dejaros los dientes bien largos: dos video-jockeys proyectando imágenes histriónicas, delirantes, sorprendentes siempre, y tres monstruos de los platos descargando toda su munición. Juntos propusieron un viaje visual y sonoro por los países balcánicos (con algún salto a músicas de este lado del Mediterráneo) y dieron muestra de verdadera maestría mezclando las melodías tradicionales más exquisitas y los ritmos más feroces, sin renunciar a sonoridades del rock, el hip hop o el dub. Qué más, qué más… Desparpajo de ese manager tan bailarín (el sexto hombre, tan importante en este proyecto como en un equipo de baloncesto), camisetas de la selección de Rumanía, vodka para los feligreses… Y mucha caña… Sinceramente, la sala jamás tuvo tan alto nivel de decibelios y adrenalina. No importó el clima de tormenta amenazante que acompañó al festival, que la ciudad fuera un tostón cultural, que no jugaran en casa y que no hubiera llegado todavía el fin de semana. Balkatalan Experience quemó literalmente la sala Platea en la que ha sido la mejor inauguración de festival que hemos tenido. Y cuentan las malas lenguas que en una pequeña localidad de Suecia, la noche de San Juan, se vivió algo parecido. Chavale Romale!!! // Claudi Yoldi